Sesión de guanteo para Williams

En un pleito unilateral, Paul Williams superó ampliamente a Ronald Wright tras doce asaltos en los que trabajó cómodo, como si se hubiera tratado de una sesión de guanteo...

En combate a 12 asaltos pero sin título en juego, en el Mandalay Bay Resort & Casino de Las Vegas, Nevada, se enfrentaron los zurdos Paul "The Punisher" Williams 36-1 (27 ko) y Ronald "Winky" Wright 51-4-1 (25 ko).

Winky venía de una inactividad de 1 año y 5 meses y Williams de sostener un peso irregular en sus últimas presentaciones (combatió, respectivamente, como welter, mediano, mediano jr. y ahora lo hizo otra vez como mediano).

Williams capitalizó rápidamente los 10 años de juventud, los 6 centímetros de estatura y los 25 de alcance. Pero mucho más su velocidad y estado aeróbico.

Salió a prodigarse de campana a campana lanzando golpes sin pausa durante los 12 asaltos (estuvo un poco menos activo únicamente en los asaltos 6 y 7).

Si bien conectó casi a voluntad, sus golpes no llevaron nunca mensaje de KO. Claro que esto puede encontrar también razones en el tremendo encaje de Wright, que de sus 4 derrotas -ahora 5- jamás perdió por la vía rápida (inclusive habiendo sufrido varios knock-downs en la recordada pelea ante el también zurdo Julio César Vásquez).

Pero el rostro del de Washington al finalizar la disputa dió cuenta del castigo que le propinó el de Augusta...

Winky no pudo resolver en ningún momento el ataque sostenido de Williams. Intentó bloquear pero los golpes que recibió fueron demasiados para su defensa, otrora exitosa e inexpugnable.

Intentó acortar para lanzar y, en caso de marrar, recurrir al clinch. Pero pocas veces pudo sortear el jab de "The Punisher".

Cuando Williams soltó combinaciones -sobre todo cuando puso a trabajar sus golpes ascendentes- hizo del combate un calvario para Wright.

Winky lo intentó todo, hasta cambiar de guardia.

Sobre el final del 10º en su esquina le dijeron que debía intentar "algo" para ganar el combate, porque estaba "muy abajo" y no lo iban a dejar seguir en esas condiciones.

Pero ya en el último descanso, simplemente le dijeron que se protegiera para no sufir ninguna lesión y poder llegar al final del combate y escuchar las tarjetas. Algo así como aquél que dice: "-Es tu último combate, no va a ser justo este el único que pierdas antes del límite..."

El fallo -unánime- de los jueces fué: 119-109, 119-109 y 120-108. Por mi parte ví también un 119-109, siendo el 6º asalto el único que vi perder a Williams.

Creo que la sensación de que este fué el último combate de Winky se hizo carne en todo el estadio y fué percibida por todos los que siguieron el combate por HBO. Pero en la entrevista sobre el ring al finalizar el combate Wright se excusó en su prolongada inactividad y en que peleó con uno de los mejores del momento -además de hacer hincapié sobre el tremendo alcance de Williams- así que no veía por qué no podía hacer un mejor papel ante otro púgil y en tras un intervalo más breve que este último que se tomó entre combates.

Williams por su parte, se mostró muy entusiasmado con la idea -que propuso Larry Marchant entrevistándolo- de pelear ante Kelly Pavlik o Arthur Abraham.

Lo ví muy seguro a "The Punisher". Y muy veloz para las 160 libras. No quisiera imaginar las manos que podría recibir Pavlik de este Williams. Pero el interrogante lo abro en la potencia -aunque como dije está la duda de si en realidad Winky aguantó todo como siempre- y, mejor aún, en su propio encaje. Porque tengamos en cuenta que no recibió ninguna mano dura en esta suerte de "sesión de guanteo" que supuso la pelea de esta noche.

¿Aguantará Williams las manos de un "mediano natural" y poderoso como pueden serlo Pavlik o Abraham?

Personalmente creo que sí.

Ví de cerca a Williams en varias ocasiones y recuerdo que Walter Matthysse le soltó manos durísimas en pleno rostro que el bueno de Paul aguantó a pie firme. Dejemos al margen el hecho -y las circunstancias- de que la figura de Walter Matthysse esté devaluada ahora mismo. En la noche de Carson el chubutense se presentó con 25-0 (24 ko), soltó tremendas manos sobre la humanidad de Williams, y terminó perdiendo por KOT ante un rival que lo superó en todos los terrenos (coincidentemente desde ésa derrota comenzó la debacle del de Trelew).

Creo que tiene más chances -por choque de estilos- ante Pavlik que ante Abraham (sin decir con esto que lo veo perdiendo ante el armenio).

Y es que Pavlik suele pelear con la guardia desmayada, y arranca "adormecido", siempre de menos a mas. Creo que puede pagarlo caro ante un rival que, como Williams, saca las manos como un relámpago desde el primer campanazo.

En cambio creo que es Williams el que, por el andar displiscente que sostiene por momentos, pueda recibir un zarpazo de ésos que suelta el "King Arthur" para luego -si lo conecta exitosamente- desatar un torbellino de golpes sobre su rival.

A Sturm no lo analizo porque "está en otra liga y lo sabe". Ni él ni sus manejadores tomarían una pelea de verdadero riesgo como supone medirse ante Williams.

En todos los casos, creo que el aterrizaje de Paul Williams en las 160 libras es una bocanada de aire fresco para una división que adolece de figuras. Y un respiro para los de las 147 y las 154 libras...

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Valero aplastó a Pitalúa

"El Inca" Valero despejó todas las dudas sobre si podría o no mantener su potencia entre los livianos apabullando en dos asaltos al colombiano Alberto Pitalua, que no pudo contenerlo en ningún momento.


En el Frank Erwin Center de Austin, Texas, ante estadio colmado y en una velada de la Golden Boy Promotions y HBO Plus, el venezolano Edwin "El Inca" Valero 24-0 (24ko) derrotó por KOT2 (0:49) al colombiano Antonio Pitalúa 46-3 (40ko) alzándose con el título WBC (vacante) de las 135 libras.

Muchas fueron las especulaciones sobre las acciones que habrían de darse en este pleito.

Que si Valero había combatido pocos asaltos, que nunca había enfrentado a un pegador de la talla de Pitalua, nunca a un púgil tan experimentado como el colombiano, que nunca había peleado en las 135 libras, etc. etc. etc...

Que Pitalua cuente 39 abriles no lo transforma en un "veterano", mucho menos en un púgil sin vigencia. Estas apreciaciones se escucharon únicamente "LUEGO" del combate en cuestión.

Los "veteranos" en el boxeo moderno gozan de buena salud. Basta con ver las últimas de Mosley, Hopkins, Forrest, Márquez, etc. etc. Y del propio Pitalua, por qué no. Viene de vapulear -septiembre del 2008- a José Armando Santa Cruz poniéndolo KO6 en combate de carácter eliminatorio que le permitió esta chance ante "El Inca".

La calidad de noqueador de Pitalua tampoco está en duda. 40 ko's en 46 victorias son números que impresionan.

Además, el colombiano radicado en el D.F. mexicano combatió siempre como liviano. Incluso estuvo peleando entre los welter jrs. en los últimos tiempos, mientras que el venezolano recién debutaba en la división con esta pelea.

Hago todo este repaso de antecedentes porque ahora se alzan infinidad de voces que justifican la derrota de Pitalua, o peor aún, descalifican la victoria de Valero.

Valero salió como un tigre que busca dar caza a su presa. Con la displicencia y la soberbia del que se sabe más fuerte.

Su actitud fué 100% ofensiva, despreciando cualquier acción de su rival, como si este estuviera allí plantado sólo para recibir sus golpes y caer.

Recuerdo haber visto un documental de fútbol en el que un marcador de punta sueco -encargado de marcar a Garrincha en la final del mundo entre Suecia y Brasil- explicaba que había visto todas las filmaciones y le habían instruído perfectamente sobre lo que el delantero hacía en la cancha: "-Amaga hacia adentro, amaga hacia afuera, y vuelve hacia adentro para por fin avanzar..."

El marcador recordaba angustiado diciendo: "-Me habían dicho que hacía éso sí. Pero nunca me advirtieron de lo bien que le salía..."

Con Valero ocurre lo mismo. Uno podrá ver todos sus breves videos y sacar conclusiones rápidas: Avanza sin defensa únicamente puesto a capitalizar su velocidad y potencia, tirando sin parar.

Cualquiera podría inferir que plantándose a mantener la distancia con el jab, cerrando la guardia y girando para dejar sin recorrido la mano atrasada del de Mérida pronto se lo podría controlar...

Pero creo que para hablar de cómo frenar a Valero, hay que "probarle la mano" primero. Es evidente que la pólvora de sus puños es de una potencia superlativa.

Pitalua no es un púgil que desdeñe el intercambio. Tampoco un "correlón", y su encaje -sin ser el mejor- no está en duda. Tampoco se trata de un boxeador sin recursos como para defenderse y mucho menos -como ya apunté- de un peleador sin potencia, como para intentar hacerle sentir el rigor y frenarlo por esa vía.

Pero algo detuvo a Pitalua ni bien comenzado el combate. Algo le hizo cambiar la expresión de su rostro. Algo, que lo hizo adoptar rápidamente el papel de "presa acorralada"...

Y es que las manos del Inca llevan todas mensajes de KO. Es como aquellos tenistas que en cada pelota buscan hacer el tanto, sin trabajarlo. Valero es igual, lanza cada mano -izquierda o derecha, da igual- como si fuera a terminar la pelea con ella.

Así fue como luego de marrar una izquierda -recordemos que es zurdo y ésta es su mano más fuerte- se encontró con el rostro de Pitalua muy cerca de su guante derecho. Tan cerca como que cualquier boxeador en su lugar hubiera tocado -era poco el recorrido- para intentar encadenar una combinación.

Pero Valero tiró aquella derecha "suelta" -sin acompañamiento de su torso girando, con lo que no hubo indicios técnicos que justificaran su poderío- con "alma y vida". Acompaña cada mano con el gesto malintencionado de quien quiere "romper" donde pega.

Y Pitalua se desmoronó...

Se levantó maltrecho, tambaleante. A mi juicio debió terminar allí el pleito. El referee dejó seguir y lo que vino después fué un torbellino de golpes sobre el de Montería que terminó por decidir al de camisa a decretar el KOT a menos de un minuto de comenzado el 2º asalto.

Digamos entonces que Valero resolvió la pelea -a priori- más complicada de su carrera en menos de 4 minutos.

Ahora comienzan -el propio Valero dió el pie en entrevista sobre el ring con gente de HBOP- las especulaciones sobre su futuro rival.

El fué claro en decir que los mejores de las 135 son -a su juicio- Márquez y el Torito Díaz. Con el primero se asegura una unificación de bolsa millonaria. Con el segundo una primera defensa exitosa ya que, por choque de estilos, Díaz no podría aguantarle el tren al Inca.

También dijo que podría ir confiado a las 140 libras. Pero únicamente para pelear ante Hatton o Pacquiao (es decir, tras las grandes bolsas) para regresar luega a los livianos y continuar su reinado.

Siempre dije que le noqueador tiene "crédito abierto" hasta el campanazo final del último asalto de un combate.

Sólo el noqueador puede torcer la historia de un pleito adverso. Sobre todo si es de los que son capaces de definir con una sola mano. Valero es de estos.

El más técnico, el estilista consumado, el de mejor esgrima, puede ir ganando todo un combate por todos los puntos imaginables y caer. Pero del KO no se vuelve y los puntos se quedan anotados en tarjetas que jamás se leerán...

Con esto ratifico que Valero puede ganarle a cualquiera.

En mi gusto particular y -como hablaba hoy con otro aficionado- si debiera apostar por uno u otro digo que voy a Márquez (mucho más, y porque ahora está una división más arriba, a Pacquiao). Pero no festejaría sino hasta el último campanazo...


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