Estampilla de Monzón

Pequeño aporte de un servidor para un concurso de estampillas. Y como no podría ser de otra manera, el tema es el boxeo. Y como la categoría elegida es "Figuras descollantes del Deporte Argentino", resulta obvio quién fué el elegido para ilustrar mi estampilla...

Pueden participar en álbumdeestampillas.com.ar hasta el viernes 31/07/2009.

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Khan nuevo Campeón WBA (140 lbs)

El británico se impuso (de manera abrumadora en la apreciación de los jueces) ante el ahora ex Campeón Andrej Kotelnik para arrebatarle de este modo el cetro WBA de las 140 libras. En opinión de un servidor, la pelea fue mucho más ajustada...


Análisis del combate, asalto por asalto:

ASALTO Nº 1: Khan salió a hacer valer su velocidad desde el primer campanazo adueñándose del centro del ring. Kotelnik lo esperó con la guardia en alto y cerrada. La mayoría de los golpes largos de Khan se estrellaron en los guantes del campeón pero hicieron levantar a la taquilla, que coreó muchísimo el nombre de Amir.

Esto supuso un problema temprano para Kotelnilk a la hora de pensar en las matemáticas del pleito, considerando jueces influenciados por la localía. El árbitro, el veterano Stanley Christodoulu, intervino y marcó las irregularidades de Khan -que pegó bastante por debajo del cinturón- generando la silbatina del público. Pero el experimentado tercer hombre en el ring no se dejó llevar por esto e hizo excelente labor.

Kotelnik sólo logró hacia el final de este primer asalto poner contra las cuerdas a Khan, castigándolo abajo. Muy parejo, pero se lo llevó Khan con lo mínimo.

Sub-Total: 10-9 Khan

ASALTO Nº 2: Kotelnik decidió salir a buscar a Khan combinando el castigo a los planos bajos y haciéndose cargo de la ofensiva por momentos. Khan estuvo atento a la hora de mantener la larga distancia pero sin embargo Kotelnik logró arrastrarlo al cuerpo a cuerpo capitalizando su mejor control en el lanzamiento de golpes curvos y de corto recorrido. Pelea que se presentó muy pareja desde el inicio. Asalto para Kotelnik, por un ápice.

10-9 Kotelnik | Sub-Total: 19-19 Empate


ASALTO Nº 3: Khan aportó la velocidad pero con golpes poco efectivos y que en pocas oportunidades atravesaron los guantes de Kotelnik. Kotelnik hizo poco, pero lució más sólido a la hora de conectar. Esperó siempre que Khan terminara de lanzar sus seguidillas de golpes largos para contragolpear con ganchos a los flancos y ascendentes a la zona alta. Otro asalto parejo -muy- que se llevó el campeón gracias a su precisión.

10-9 Kotelnik | Sub-Total: 29-28 Kotelnik

ASALTO Nº 4: Khan pareció decaer en su ritmo y Kotelnik ajustó sus anticipos, como gran tiempista que es. Poco a poco el campeón fue acercando las distancias y llevando la pelea a su terreno. Lo de Khan fué mas estético y efectista que otra cosa, parecía que le estaba lanzando al saco desde lejos para tocarlo y lucir su velocidad en un entrenamiento público y abierto. Pero "el saco" resultó ser el par de guantes en alto de Kotelnik que se llevó -otra vez por muy poco- el asalto.

10-9 Kotelnik | Sub-Total: 39-37 Kotelnik

ASALTO Nº 5: Kotelnik asumió la ofensiva ante las manos veloces que se estrellaban en sus guantes mientras avanzaba. Khan se movió a los lados y estuvo atento cambiando de frente sin presentar un blanco fijo, resultando la "pelea a la inversa" con un Kotelnik que lució como el más potente y peligroso y un Khan que se mostró huidizo y contragolpeador. Y en esta ocasión resultó conveniente el accionar del retador.

10-9 Khan | Sub-Total: 48-47 Kotelnik

ASALTO Nº 6: Kotelnik avanzó hacia Khan otra vez. Y el de origen pakistaní volvió a hacer aquello que mejores resultados le dió, lo que hiciera en el asalto anterior, bailar y girar lanzando "para sumar" aunque sin ninguna consecuencia. Salvo, nada menos, que la de aumentar la cuenta de su tarjeta...

Kotelnik lo tomó con una derecha bastante recia sobre el final del asalto que lo hizo trastabillar pero no le alcanzó para arañar la vuelta. Combinó pero sin gran eficacia porque Khan reaccionó bastante bien amarrando y capeando el temporal a tiempo.

10-9 Khan | Sub-Total: 57-57 Empate

ASALTO Nº 7: Khan cambió de libreto ni bien logró capitalizar su mayor distancia de brazos y velocidad a partir del 5º asalto y desde allí pareció torcer el destino de la pelea. Pero se lo notó poco sólido en las ocasiones que Kotelnik lo acortó y conectó. Khan logró dos o tres combinaciones exitosas -de dos o tres golpes también- a la zona alta que le permitieron llevarse la vuelta. Pero la mejor mano del asalto -otra vez- fue una izquierda voleada de Kotelnik, que le dibujó a Khan una mueca de dolor en el rostro.

10-9 Khan | Sub-Total: 67-66 Khan

ASALTO Nº 8: El pleito se hizo más lento. Pero más franco. Hubo manos netas por parte de Khan -que Kotelnik encajó sin problemas- y otras -muchas menos- de Kotelnik que obligaron a amarrar a esquives y fintas aparatosas. Que sin embargo los aficionados festejaron y aplaudieron. Asalto para Khan, por muy poco a pesar del ruido de su fanaticada.

10-9 Khan | Sub-Total: 77-75 Khan

ASALTO Nº 9: Mientras la prensa local -la argentina, que nos trajo la excelente transmisión de Combate Space- hacía hincapié en los "7 puntos que llevaba arriba Khan" y en el "rostro enrojecido de Kotelnik" yo me preguntaba -a la vez que rogaba- que los jueces no fueran tan influenciables como los periodistas... Y es que en rigor a la verdad la mayoría de los golpes de Khan quedaron en los guantes de Kotelnik que, por ser de cuero teñido de rojo, chocaron contra su cara... Enrojeciéndola. (Aclaro y recuerdo que Khan combatió con guantes blancos).

Los golpes, la cantidad de ellos, volvieron a ser patrimonio del aspirante en este capítulo -en que los dos acusaron el cansancio- pero la justeza (que le permitió para hacerse con la vuelta) volvió a estar del lado del campeón.

10-9 Kotelnik | Sub-Total: 86-85 Khan

ASALTO Nº 10: Khan sumó ahora, a los recursos de lanzar y girar, el de amarrar ante el avance del campeón. El cansancio de Kotelnik permitió que Khan filtrara más manos que de costumbre. Kotelnik manejó ahora los tiempos para intentar lucirse "para los jueces" en el último segmento del asalto soltando buenos golpes -sobre todo una izquierda voleada que hizo amarrar rápidamente a Khan- a la zona alta. Pero la vuelta fue para Khan otra vez y -casi como una constante en esta pelea y para los dos lados- con lo justo.

10-9 Khan | Sub-Total: 96-94 Khan

ASALTO Nº 11: Khan abusó del uno-dos partiendo con jab largo y estrellando su recto de derecha... Pero la mayoría de las veces -y como en casi toda la pelea- quedó en la guardia de Kotelnik. Evidentemente la euforia de su público ante esas acciones lo arengó a continuar. Y se atrevió a combinar luego con cantidades de golpes lanzados con una carencia absoluta de poder, como en una sesión de guanteo.

Kotelnik se concentró en soltar golpes fuertes, como aquel que piensa que le van a meter las manos en el bolsillo a la hora de contar las tarjetas, y busca construír un KO postrero. Mucho más sólido el campeón.

10-9 Kotelnik | Sub-Total: 105-104 Khan

ASALTO Nº 12: Kotelnik lo recibió con dos buenas manos y Khan giró y amarró para sacárselo de encima. Luego apeló una vez más a trabajar desde la larga distancia. Con la diferencia que esta vez Kotelnik -muy comprometido y jugado en ataque- presentó una guardia más permeable. De todas formas Kotelnik lo llevó a la corta y forzó varios intercambios, en los que salió ventajoso y lució mucho más fuerte.

10-9 Kotelnik | FINAL: 114-114 Empate

La campana final desató el griterío del estadio. La pantalla mostraba la tarjeta del periodista británico Jim Watts que daba 117-112 para su paisano -le dió al campeón los asaltos 4-9-12 y empate el asalto 11- al tiempo que Juan Abraham Larena (hombre de Combate Space a la vera del ring) decía que su diferencia era "mucho mayor"... Al dar el pase a estudios Marcelo González indicó que su tarjeta era de 117-111 y que el campeón sólo había superado al aspirante en los asaltos 2-9-12. Yo a estas alturas me preguntaba si debía dejar de ver boxeo. O al menos de hacer crónicas de combates. O quizás y definitivamente, de hacer mis tarjetas...

La tabla de "punchstats" reflejaba guarismos que realmente no eran los que acababa de ver y volví a formularme las mismas inquietudes...

Pero todo esto fué "moderado" al lado de las tarjetas oficiales: 118-111 en dos de las tres y una -me anoto en un papel el nombre de este juez: Juan Manuel García Reyes- que señaló un aberrante 120-108... ¡Los doce asaltos para Khan vió y falló el español!

Para mí este combate concluyó en un Empate "clavado" en 114 puntos.

De todas formas es una de esas peleas que vuelvo a ver SIN AUDIO para rehacer la tarjeta.

Lo cierto es que, consideraciones al margen (no me quiero extender sobre el fallo ya que veo que mientras escribo todo esto la totalidad de los medios en internet consagra como "paliza", "lección" y otros adjetivos superponderantes la "victoria" del británico) Amir Khan es el nuevo Campeón WBA de las 140 libras.

Me queda la sensación de que es un campeón poco sólido (me pongo contento al imaginar un combate titular contra "El Chino Maidana), que "dispara" (me refiero a que rehúye el intercambio franco) más de la cuenta y que se apoya mucho en la localía para sostener este tipo de resultados.

Kotelnik no supo asumir el rol de protagonista y su primer error -el que su bolsillo seguramente "le obligó" a cometer- fué aceptar esta pelea fuera de Alemania.

Apenas unas horas antes de la pelea hice un análisis previo de posibilidades (clic para leerlo) en el que expresé que Khan me dejaba más dudas que Kotelnik. Ahora y después de concretada la misma, y a pesar de que el cinturón cambió de manos, no puedo dejar de pensar lo mismo.

Si el ucraniano, que no es un gran pegador, lo pudo poner en retroceso con el discreto poder de sus envíos no me quiero imaginar a Khan cuando le lluevan las manos de los golpeadores de la división (como Maidana, Urango, Campbell) o tenga que contener el asedio de peleadores más constantes de lo que fué Kotelnik esta noche (como Hatton o Díaz).

¿Pacquiao? Únicamente en sueños, están en otra liga...

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Kotelnik vs Khan: Análisis previo

En el M.E.N. Arena (Manchester, Inglaterra) se enfrentarán el ucraniano Andrej Kotelnik 31-2-1 (13ko) y el local Amir Khan 20-1 (15ko) por la faja mundialista WBA de las 140 que expondrá el primero por tercera vez.
Los antecedentes y el análisis de probabilidades a instantes del combate.


Los antecedentes:

Ambos púgiles se presentarán a la pelea en excelentes condiciones físicas y no tuvieron problemas a la hora de dar el peso. Los dos son diestros, Kotelnik (31 años) mide 171 cm. mientras que Khan (22 años), 178 cm.

Desde marzo de 2007 (cuando un empate de fallo cerrado y discutido lo privó de la victoria ante Souleymane M'Bayé) a la fecha, será esta la 5ª pelea mundialista de Kotelnik por el WBA de las 140 libras.

El ucraniano -afincado en Hamburgo- sólo perdió (en decisión divida en otro fallo cerrado y discutido) ante el citado Souleymane M'Bayé allá por octubre del 2004 en lo que supuso su primer intento por alzarse con esta misma corona y ante el británico Junior Witter (en decisión correcta pero ajustada) en intento de obtener el EBU de la misma división.

En su más reciente combate defendió exitosamente (leer la crónica) ante el santafesino Marcos "Chino" Maidana (hoy campeón interino del mismo cetro), en un pleito durísimo que también tuvo un fallo cerrado.

Khan en cambio recién irrumpe en la división, ya que efectuó toda su carrera rentada como liviano (135 libras).

La joven promesa británica descolló desde el amateurismo (también como liviano) en donde supo obtener la plata olímpica en Atenas 2004 (el cubano Mario Kindelan lo privó del oro en la final por 30-22).

Desde allí, gracias a su estilo muy agresivo y a la velocidad de sus manos, los promotores sostuvieron su figura combate tras combate mediante costosas promociones, avalados claro por los éxitos sobre el ring de la joven promesa.

Pero la noche del sábado 06-Set-2008 el colombiano Breidis Prescott (que casualmente resignó su invicto ayer por puntos en 10 ante Miguel "Títere" Vázquez) dió por tierra con el prospecto en apenas 54 segundos con un KO fulminante, furibundo.

Desde allí compuso su imagen superando por KOT2 al discreto Oisin Fagan y por DT5 a un alicaído Marco Antonio Barrera, que sufrió un corte por choque de cabezas que los llevó rápido a escuchar las tarjetas.

Khan es un boxeador explosivo, veloz y carismático. El prototipo de "púgil ideal" para el 95% de los promotores. Locuaz, con destino y hasta con "aires" de ídolo.

En el lado opuesto, Kotelnik. Púgil austero, de guardia cerrada. Áspero, que no regala nada. Pero tampoco arriesga. Parco y ajeno a la publicidad y promociones.

Las posibilidades:

Habrá que ver cómo resuelve Khan ante una guardia cerrada como la del ucraniano. Ver cómo toma sus manos ya que, sin ser Kotelnik un noqueador ni mucho menos, será esta noche la primera vez que reciba golpes de un púgil de 140 libras. De un Campeón Mundial nada menos...

No nos olvidemos que al subir de división es probable que su velocidad disminuya, aunque en todo caso será otro interrogante ya que -como dije antes- esta será su primera pelea como junior welter.

Veremos también si el ucraniano puede mantener la efectividad de su defensa ante el constante asedio al que, a priori y en los papeles, se supone lo someterá Khan.

Uno de los interrogantes mayores para la esquina del campeón será la estrategia ofensiva en pos de llegar a escuchar tarjetas favorables y retener la corona. Ceder y contragolpear ante un púgil tan veloz no sería lo ideal pero... ¿Es Kotelnik capaz de transformarse en protagonista y asumir el control?

En definitiva, velocidad, ofensiva, potencia, juventud y localía ante experiencia, fortaleza y prudencia. Condimentos que -por el mencionado choque de estilos- nos deparan sin duda una pelea interesante.

El pronóstico:

Personalmente dudo más de Khan que de Kotelnik. El ucraniano respondió siempre y es un hueso duro de roer. No es llamativo y -como ya expuse- no es el estilo de boxeo que atraiga. Ni a los promotores ni a los aficionados.

Creo que la forma en que "reparte" el castigo puede ser clave. No está acostumbrado Khan a que lo "machaquen" abajo. Y esta noche imagino a Kotelnik llevando a su juego a Khan, arrastrándolo a la corta y castigando "por dentro" en el cuerpo a cuerpo.

Khan es muy joven y está subido a un pedestal -no sólo por méritos propios- del que la frustración lo puede bajar fácilmente. En la medida que los asaltos se sucedan y "la pared no se derribe" puede caer en un pozo. No creo que la mano de Khan sea más pesada que la del "Chino" Maidana por ejemplo, así que no veo cómo podrá amedrentar al campeón sin que este acuse pronto los impactos.

Por otra parte -excluyendo la última con Barrera que por desarrollo fué un trámite fuera de análisis- la única vez que a Khan no le tuvieron miedo lo pusieron en el suelo. No está acostumbrado Khan a pelear con púgiles "que no le disparen"...

Definitivamente -sin quitarle posibilidades por todas las virtudes que sí le reconozco y menciono más arriba- me vuelco a favor de Kotelnik y no descarto (aquí habrá que ver cómo asimila este Khan de 140 libras) una sorpresiva definición por la vía rápida.

Al término del combate, publicaré mi crónica.

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Agbeko fué más que Darchinyan

El africano superó claramente al armenio radicado en Australia, sumando una nueva defensa de su corona y frustrando a Darchinyan en su intento por conseguir una tercera faja mundialista en otras tantas divisiones.

En el Bank Atlantic Center de Sunrise, Florida, se enfrentaron el ghanés Joseph Agbeko 26-1 (22ko) con el armenio Vic Darchinyan 32-1-1 (26ko) por la corona IBF de las 118 libras que expuso el africano.

Darchinyan, zurdo, se lanzó -como lo hace habitualmente- rápidamente al ataque pero se encontró con un rival de guardia bien ubicada y una capacidad de contragolpe envidiable.

Si bien quien trepó de división fué Darchinyan, Agbeko lució con menor porte.

El combate se hizo abierto rápidamente, con los dos lanzando mucho y conectando bastante en un duelo de velocidad al que el africano le dió un toque de calidad para llevarse la contabilidad de la apertura.

Darchinyan salió al segundo asalto decidido a proponer un intercambio franco. Y lo logró...

Agbeko no rehuyó al "palo por palo" y absorvió los golpes de Darchinyan, presumiblemente fuertes, con bastante naturalidad. Al armenio en cambio parecían dolerle más las manos del africano, sobre todo el recto de izquierda y el gancho de derecha que lo tuvieron a maltraer. De todas formas, y a pesar de que Agbeko pegó más justo, fué Darchinyan quien -merced a todo el alboroto desplegado en su ofensiva- se prodigó más y consiguió la vuelta.

Agbeko se desconcentró y dejó de lado sus buenos modos para entrar en el juego desordenado que propuso Darchinyan en el tercer capítulo. Sólo su velocidad y puntería en envíos desde la larga distancia -vía jabs de izquierda y rectos de derecha- marcaron la diferencia.

En la cuarta vuelta el africano compuso su línea y mantuvo la calma a la hora de entrar en el remolino que suponía un cuerpo a cuerpo con Darchinyan. Se mantuvo casi todo el asalto conectando golpes generalmente desde la larga o mediana distancia en una labor con poco lucimiento pero de mucha efectividad a la hora de pensar en una pelea de largo aliento.

Darchinyan se concentró en cerrar este y todos los asaltos "para los jueces" pero no le alcanzó y llegó a su esquina con el párpado izquierdo cortado, producto de una izquierda larga del africano.

Con el correr de los minutos el armenio fué luciendo más lento por lo que Agbeko fué pasando lentamente a tomar la ofensiva, anticipando y contragolpeando inteligentemente. Hacia el final del quinto, Darchinyan comenzó a respirar alarmantemente por la boca...

El armenio comenzó el sexto asalto muy estático, con evidentes síntomas de cansancio y jugándose a una izquierda. Pero anunció mucho esa mano, telegrafiándola casi al estilo de "peleador de taberna".

Agbeko se movió a los lados dejando en evidencia lo poco que Darchinyan sabe y conoce a la hora de cortarle el ring para darle caza a un púgil de buena línea.

Terminada la primera mitad, los números -los de mi tarjeta- resultaban favorables al africano por amplio margen: 59-55.

Las diferencias de velocidad se hicieron cada vez más evidentes, notorias. Agbeko bailoteó lanzando desde lejos, con la izquierda baja. Darchinyan, cada vez más jugado a la necesidad de conectar esa izquierda que anunciaba burdamente, respiraba profusamente por boca, sangraba de su ojo izquierdo y arrastraba prácticamente su humanidad por el ring...

Pero de pronto -y faltando muy poco para el final de la vuelta- se produjo una situación confusa en la que un jab de Darchinyan llegó imperfecto y luego un gancho de izquierda prácticamente empujó a la lona al africano. El referee había dispuesto correctamente que no había sido caída sino empujón pero cedió ante las protestas del armenio y su entorno y terminó contando, transformando una vuelta de 10-9 para Agbeko en una de 10-8 para Darchinyan. Estamos hablando de un error que le costó entonces 3 puntos a las matemáticas del africano...

Darchinyan, arengado por sus fanáticos y animado por el giro que supuso había dado el combate por la acción comentada en el asalto anterior, salió más decidido. Pero Agbeko aguantó la ofensiva del armenio a pie firme, contragolpenado exitosamente.

Casi al final de esta octava vuelta Darchinyan conectó un golpe bajo de forma muy clara, pero no recibió descuento de puntos en uno de los pocos asaltos que se llevó para su cuenta.

En la novena vuelta Agbeko controló una vez más el contragolpe, y Darchinyan intentó recuperar el punto en juego para su esquina prodigándose en los últimos veinte segundos. Pero por poco, se la llevó -otra vez- el Campeón.

En el décimo capítulo las capacidades defensivas del armenio hicieron agua y el africano no desaprovechó la ocasión, filtrándole varias derechas que terminaron por comprometer seriamente el ojo derecho de Darchinyan, que ya tenía ambos ojos cortados entonces y también su frente (este último corte producto de un choque accidental de cabezas).

Agbeko tomó un segundo aire en el penúltimo capítulo e hizo gala de velocidad y puntería, combinando generalmente una izquierda al flanco con una derecha recta arriba. O una derecha apuntada al plexo seguida de un gancho de izquierda arriba.

Darchinyan se jugó en cada cruce a meter su izquierda a fondo, sin conseguirlo.

Agbeko comenzó los últimos tres minutos conectando rápidamente con una derecha arriba a Darchinyan.

El armenio se lanzó en forma taurina por momentos intentando la mano que lo consagrara campeón por tercera vez. Pero Agbeko tuvo mejor labor y controló las acciones con solvencia.

La campana final sonó y disparó al africano a una carrera por todo el ring, manos en alto, al tiempo que el armenio se arrastró cansinamente a su esquina. Darchinyan, cortado en ambos ojos, sangrante, respirando por la boca y con los hombros caídos, era la personificación de la derrota...

Mi tarjeta arrojó 116-111 a favor de Joseph Agbeko. Tarjeta que coincidió con el primero de los jueces. Los dos restantes también lo vieron ganar al africano pero por escaso margen de un punto, 114-113.

De todas formas la victoria fué tan inobjetable como clara. Darchinyan sólo ganó el 2º y el 8º asalto, recibiendo el "regalo" del 7º con una caída que no fué tal (y que de no haber contado el árbitro esto hubiera terminado 118-110).

Darchinyan deberá retornar, sin gloria, a las 115 libras para mantenerse en lo alto de este deporte aunque ahora el interrogante es... ¿podrá?

Conocido es el problema del armenio con la balanza y basta como ejemplo su peso para esta pelea: 126 libras (subió 8 libras del día del pesaje al día siguiente, siendo que venía de una división inferior y antes había militado en otra más baja todavía).

Agbeko por su parte se termina de afianzar en la división ganándole a un rival que siempre supone un desafío por lo heterodoxo de su boxeo, capaz de lanzar manos desde los ángulos menos previstos.

Bajo la tutela de Don King, y en una división enriquecida por la llegada del Cochulito Montiel y con campeones de otros organismos de la talla de Hasegawa y Moreno, sólo le resta esperar una pelea importante de unificación que termine de consagrarlo y le asegure bienestar económico para su futuro.

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Sturm retuvo sin convencer

En pálida actuación, el alemán Felix Sturm -con ayuda de los jueces- se alzó con una victoria por puntos ante el armenio Khoren Gevor para retener una vez más su corona WBA de los medianos.

En la pista de automovilismo de Nürburgring (Alemania), el local Felix Sturm 32-2-1 (14ko) expuso su cetro WBA de las 160 libras ante el retador armenio -residente en Hamburgo- Khoren Gevor 30-3 (16ko).

Sturm arrancó muy activo intentando capitalizar su mayor estatura -de 7cm, recordemos que casi hasta la mitad de su carrera Gevor militó en la división inmediata inferior- sobre el retador. Gevor, si bien no logró confundir al Campeón con su guardia zurda, buscó encimar constantemente y gracias a su persistencia y pertinaz avance se anotó -trabajosamente- las dos primeras vueltas.

Gevor continuó lanzando ganchos a los flancos, combinados con uppercuts, para filtrar la abroquelada guardia de Sturm, que parecía reservarse aeróbicamente para el final economizando envíos.

Sobre el final del tercer asalto -casi sobre la campana- una izquierda voleada arriba de Gevor se estrelló imperfectamente sobre el hombro primero y la sien después de Felix Sturm enviándolo a la lona. El golpe existió pero no fué claro. Y la caída también existió por lo que el árbitro debió haber contado. Pero ante los reclamos del Campeón, de su esquina y del público, el tercer hombre en el ring desistió de hacerlo, restándole al armenio la oportunidad de sumar un punto valioso.

En el asalto siguiente Sturm se mostró más activo y lanzó mayor cantidad de golpes como para intentar poner las cosas en su lugar. Sufriendo de todas maneras -en los números y no en el físico- la vuelta, el alemán se la llevó por muy poco.

El pleito se hizo de ritmo sostenido, con el armenio al frente y Sturm recibiéndolo ahora con contragolpes ascendentes. La cantidad de golpes lanzados y el gasto de traslación fueron facturas del retador, que el Campeón pagó con envíos precisos y economía de recursos.

Gevor combatió la sexta vuelta cerrando su defensa, algo que no había hecho durante los asaltos anteriores, y en el cuerpo a cuerpo que sostuvieron en este capítulo se vieron los resultados. El final de la primera mitad del pleito lo encontró arriba -en la cartulina de un servidor- por dos puntos.

En la segunda mitad de pelea el interrogante giraba entorno a la capacidad aeróbica de ambos. Si Gevor podría sostener el ritmo frenético que había mostrado en la primera mitad ó si por el contrario Sturm -que en apariencia se había reservado- aceleraría las acciones.

Pero en el séptimo episodio las cosas siguieron como hasta entonces. O peor... Gevor cada vez más activo y Sturm cada vez más estático.

La octava vuelta llevó el mismo ritmo y casi idéntico desarrollo, sólo que Sturm colocó algunas derechas que hicieron vacilar a Gevor, que además estuvo menos preciso a la hora de conectar.

El noveno asalto los encontró a ambos casi automatizados en el fragor de la contienda. Uno en avanzar y lanzar, otro en aguantar y contragolpear. Sturm soltó las dos mejores manos del capítulo, un uppercut de izquierda y un cruzado recto de misma mano. Gevor trabajó el asalto, como lo venía haciendo, pero no inquietó al Campeón.

Sturm acusó más que nunca el cansancio en esta vuelta, exponiéndose aún más al avance casi demencial del armenio, que con poca claridad pero mucha entrega se llevó otro punto más.

Sturm, no muy seguro de los números del combate, salió decidido a dejar una buena imagen en las dos últimas vueltas. Y lanzó muy buenas manos que sin embargo, y a pesar de hacer vacilar al retador en dos oportunidades, no alcanzaron para frenarlo.

De todas formas, y por primera vez, se lo vió muy cansado al armenio en el último descanso.

Sturm comenzó el último asalto acelerando, queriendo llevarse el último punto -tan valioso en fallo que ya se conocía cerrado- del pleito. Y logró meter muy buenas manos, que parecía iban a frenar a Gevor. Pero el retador sacó reservas para seguir adelante y a fuerza -una vez más y como en todo el combate- de entrega casi se lo lleva por delante.

115-113 de acuerdo a mi apreciación.

La TV local (me refiero a la argentina, la señal de TyC Sports que transmitió con excelente labor de Osvaldo Príncipi y Sergio Chiarito) otorgó un empate clavado en 115, resultado aceptable ya que alguno de los asaltos que yo mismo dí 10-9 para un lado -por lo cerrados que muchos de ellos fueron en su desarrollo- bien podrían haber sido 10-9 para el otro. Todo esto siguiendo la premisa tácita -y no tanto- de fallar siempre 10-9, sin asaltos empatados.

Claro que -como suponía mientras terminaba el pleito y escribía simultáneamente esta crónica- los jueces vieron "otra pelea"...

Todos vieron ganar al Campeón, hombre de la empresa organizadora -Universum- y con el apoyo de la TV alemana.

Dos de ellos lo vieron ganar por 115-113 y un tercero, Manfred Kuechler (que debería ser retirado de su función y jamás volver a fallar un combate) vió ganar a Sturm por 117-111.

Gevor, con sus limitaciones, tuvo una entrega muy grande y debió ganar el pleito. Y no por otra cosa sino porque delante coincidió con un rival que estuvo muy estático e hizo poco por mantener su cetro WBA. Aceptaría aquello de "-...la calidad superó a la cantidad..." si los golpes de Sturm hubiesen sido verdaderamente buenos.

Pero un golpe, para ser bueno, no debe únicamente ser ejecutado como "de manual" sino que además debe tener potencia. Es decir, debe ser efectivo. Y no hubo efecto alguno generado por los puños de Sturm. Entonces el pleito se resolvió estrictamente de manera matemática, rubro en el que perdió claramente.

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