¡"Maravilla" Campeón Mediano!

Con una merecidísima victoria, tuvo su noche de gloria el quilmeño. Vapuleó al ahora ex campeón Pavlik para superarlo ampliamente en las tarjetas y quedarse con las coronas de la WBC, WBO y The Ring de las 160 libras. Aquí, el análisis del pleito "asalto por asalto"...

1º asalto:
La diferencia de velocidad se hizo evidente desde el comienzo. Martínez pivoteó a ambos lados de Pavlik lanzando con mayor precisión y desde la larga distancia ante el Campeón que avanzó constantemente a ritmo de jab.

Pavlik cargó con su cuerpo cada vez que pudo, al punto de derribarlo a Martínez con este recurso justo antes del término del asalto.

Pavlik regresó a su esquina con el arco superciliar izquierdo en mal estado…

10-9 Martínez

2º asalto:
Martínez continuó con su labor pero fue más allá y buscó combinar. Y lo hizo con éxito en más de una oportunidad.

Luego bajó la guardia, como es su costumbre, para arengar a Pavlik a atacarlo y contragolpear a gusto. Consiguió conectar muy buenas manos, y agravar la herida del de Ohio.

10-9 Martínez | Sub-Total: 20-18 Martínez

3º asalto:
Martínez se soltó cada vez más. Floreándose como en un entrenamiento y haciendo lucir a Pavlik como un sparring tosco y lento.

El campeón impresionó con el efecto de cada uno de sus pocos golpes, porque dio la sensación de que iban cargados de pólvora. Pero sólo fue eso, una “sensación” no materializada.

Mejor Martínez, otra vez…

10-9 Martínez | Sub-Total: 30-27 Martínez

4º asalto:
Martínez deslumbró con su velocidad de desplazamientos haciéndole imposible al campeón la tarea de acercarse.

Con la guardia baja, continuó peleando en retroceso, lanzando desde esa posición y repartiendo el castigo al plexo y a la cabeza.

La proporción de golpes conectados por uno y otro se tornó dispar, 4x1 a favor del argentino.

10-9 Martínez | Sub-Total: 40-36 Martínez

5º asalto:
Pavlik salió muy enfocado y decidido a cortarle el ring a Martínez. El argentino neutralizó el ataque pertinaz del campeón con su traslación, pero por momentos filtró –por primera vez- algunas buenas manos de Pavlik.

“The Ghost” se acercó peligrosamente al retador y lo puso en retroceso con un buen recto de izquierda, que siguió con una combinación tibia de manos arriba que le sirvió para frenar un poco a Martínez y conseguir un asalto para su esquina.

10-9 Pavlik | Sub-Total: 49-46 Martínez

6º asalto:
Pavlik salió a combatir con mayor confianza, más convencido ahora de sus posibilidades. Martínez se concentró en trabajar de contragolpe, para combinar, avanzar, ir al clinch y vuelta a empezar.

La derecha de Martínez por sobre la mano izquierda caída de Pavlik casi logra equiparar los uno-dos lanzados por el campeón en un asalto muy parejo.

El párpado derecho de Martínez comenzó a hincharse…

10-9 Pavlik | Sub-Total: 58-56 Martínez

7º asalto:
Pavlik se puso a trabajar y el jab fue su mejor herramienta. Lo utilizó como nunca antes en este combate. Martínez respondió a cada golpe con alguna izquierda voleada o una derecha arriba, tratando de clavar con solidez las manos.

Pero en su constante retroceso resultó cercado por el campeón, que lo cargó con el codo izquierdo en la nuca justo en momentos en que Martínez retrocedía de perfil al primero, "cruzando" sus piernas. En esa misma acción un uppercut tibio lo llevó a sentarse aparatosamente en la lona, producto de la situación descripta y no del efecto del golpe.

El árbitro decretó caída y al contar los 8 puso en jaque la ventaja numérica que llevaba el retador.

Creo que 8 de cada 10 árbitros no hubieran contado en una situación como esta...

10-8 Pavlik | Sub-Total: 66-66 Empate

8º asalto:
Pavlik se agrandó, se volvió gigante. Y un gigante pétreo, aguantando “lo que venga” en pos de demoler a su rival, lanzando a fondo cada golpe recto.

Pero en ese juego que el mismo planteó, a pesar de que logró meter varias buenas manos, resultó perdedor en el intercambio. Porque "por adentro" Martínez metió más. Y con mejor 'reparto' -cosa que nunca hizo Pavlik que lanzó siempre arriba- de castigo.

10-9 Martínez | Sub-Total: 76-75 Martínez

9º asalto:
Martínez pareció rejuvenecido, con una velocidad increíble a esta altura de las acciones y a cómo fue el desarrollo durísimo del pleito.

Soltó manos desde todos los ángulos ante un Pavlik que aguantó y trató, sin éxito, de equiparar la golpiza con algunos “manotazos de ahogado”.

Martínez castigó a voluntad y dejó a Pavlik sangrando de todos lados. Ambos ojos, nariz, boca…

Se floreó revoleando la mano atrasada en bolo punch desafiando a un Pavlik malherido.

10-8 Martínez | Sub-Total: 86-83 Martínez

10º asalto:
Pavlik era un león herido. Y avanzó como tal buscando el zarpazo que le devolviera la vida. Pero Martínez entendió que su mejor defensa tenía basamento en aquello de “no parar de tirar”, y así lo hizo.

Con menos aire que en el asalto anterior, claro. Pero con lo suficiente como para hacer llegar al campeón a su rincón con la cara envuelta en sangre. En muchos escenarios esta pelea se hubiese detenido ya, decretando el KOT a favor de Martínez.

Pero eso no pasó en Atlantic City…

10-9 Martínez | Sub-Total: 96-92 Martínez

11º asalto:
Martínez ya era el matador ante el miura malherido. Y tomó los riesgos del que busca “cortar orejas y rabo”…

Pavlik puso todo su pundonor deportivo sobre el tapete, toda su chapa de campeón. Pero la empresa ya resultó un calvario y para este Goliath, Martínez fue “mucho David”.

Pegó a voluntad Martínez, quizás sin la continuidad que le pudo haber dado una victoria antes del último.

10-9 Martínez | Sub-Total: 106-101 Martínez

12º asalto:
Martínez continuó con su tarea y, aparentemente cómodo en una “cartulina lógica”, salió a pelear como quien va perdiendo considerando los últimos despojos a los que fue sometido en suelo nortemericano.

La imagen de Martínez con la guardia baja golpeando a un Pavlik sanguinoliento fue todo un indicador del desarrollo del combate.

No tuvo salida Pavlik y Martínez terminó en absoluto control.

La campana lo disparó con los brazos en alto hacia un festejo merecido.

Pavlik en cambio, regresó todo magullado a su esquina. Era la imagen de la derrota.

10-9 Martínez | Total: 116-110 Martínez


Esta vez ni los jueces podrían ser tan obscenos de negarle esta clarísima victoria a "Maravilla".

Los tres vieron ganar –¡al fin!- a Sergio Martínez por 115-111, 116-111 y 115-112. (La tarjeta de la cadena HBO, a cargo de Harold Lederman, también arrojó un ‘conservador’ 115-112 para Martínez).

Luego del pleito se consultó a Martínez por una revancha ante Williams y/o Pavlik: “-Cuando quieran, como quieran. Es un orgullo enfrentar a tremendos boxeadores como ellos”.

Esta es una pelea bisagra en la carrera de Sergio Martínez. Significa el reconocimiento que se le negó por años.

Sin posibilidades de proyección internacional primero, con potenciales rivales que lo esquivaron siempre después, y con peleas ganadas sobre el ring en la que los jueces le negaron el resultado por último.

¡Enhorabuena! Porque es, además de un tremendo boxeador, un ejemplo de deportista. Y me quedo corto si digo que como persona es aún mejor (con conocimiento de lo que hablo, porque la fortuna, la amistad en común con Dani Sánchez y la humildad de Sergio me permitieron conocer al hombre detrás del púgil).

Ahora Martínez debe disfrutar su momento, tomarse un merecido descanso y esperar. Las grandes peleas –más grandes que esta, a eso me refiero- están a la vuelta de la esquina.

¡FELICIDADES CAMPEÓN!

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Pavlik vs. Martínez: Análisis previo

Muchos pensarán que es un sitio dedicado a "Maravilla" Martínez, pero no. Es que tuve medio desactualizado el portal y justo se dió la "casualidad" de reactivarlo en ocasión de esta pelea.

En el Boardwalk Hall de Atlantic City (New Jersey) se enfrentarán Kelly “The Gost” Pavlik y Sergio “Maravilla” Martínez por los títulos WBC y WBO de las 160 libras, que expondrá el primero.

Ambos marcaron idéntico peso en la báscula: 159½ libras.

La ficha antropométrica de ambos señala una diferencia de 9cm. de estatura a favor del de Ohio (1.89 contra los 1.80 de Martínez) y –sorprendentemente- una pulgada más de alcance (76” contra los 75” de Pavlik) para el de Quilmes.

El argentino –de guardia zurda, afincado en Madrid- hizo toda su carrera como welter y mediano jr., asaltando recién las 160 libras en la pelea anterior a esta, ante el también zurdo Paul Williams.

Pavlik –de guardia diestra- en cambio, tuvo un paso fugaz por la categoría inmediata inferior en sus comienzos rentados y es un mediano natural, que hizo algunas peleas incluso por encima de las 160 libras.

Su record de 36-1 (32ko) sindica a Pavlik (28 años) como el dueño de la pegada, el vigor, la capacidad de definición prematura del pleito. Su capacidad de encaje por otra parte, ha sido puesta a prueba en varios combates.

El record de “Maravilla” 44-2-2 (24ko) habla de la campaña dilatada de este púgil de 35 años que busca materializar con laureles todo lo que le pertenece por su capacidad, técnica y logros verdaderos. Es decir, de coronar una campaña excepcional que varios jueces se empeñaron en empañar en sus últimos dos combates. Combates que ganó sobre el ring, y que fueron los que lo hubieran catapultado a la fama que aún –inexplicablemente- no tiene en este deporte.

Yo trazo un paralelo en esta pelea –salvando distancias y libras- con la sostenida en Noviembre de 1994 por “Big” George Foreman y Michael “Double M” Moorer. Por varias cosas…

Foreman era el hombre de mayor envergadura, el más lento. Y el de mayor encaje y potencia. Diestro además.

Moorer, de guardia zurda, dominó a voluntad a Foreman merced a su mejor esgrima y mayor velocidad. Pero cayó en el juego perverso del viejo George, muy a pesar de todas las advertencias de Teddy Atlas, que venía reclamándole airadamente que no se quedara estático.

Lo que debe y no debe hacer Martínez está plasmado en aquel pleito. Debe moverse y castigar desde afuera, esquivar, no acercarse demasiado y; sobre todo, no prenderse en intercambios. No debe aceptar el “pleito lento” que propondrá el calvo de Ohio ni entrar en el forcejeo de clinchs y empujones que terminaría por cansarlo y exponerlo a un disparo aislado de esos que terminan con todos los sueños y con toda la gloria.

¿Martínez puede hacerlo? Puede. Es un púgil que puede mantener la atención durante los 12 asaltos y tiene aire y piernas para sostener el desafío.

Por otro lado tenemos la única derrota de Pavlik como clave gráfica de cómo ganarle a “The Ghost”. Y es que en Octubre de 2008 un boxeador de 44 años –Bernard Hopkins- le dio una lección (sin corona en juego) a Kelly que nunca olvidará.

Digo “clave gráfica” porque precisamente grafica cómo Pavlik puede frustrarse con el paso de los asaltos si no está en control. Y grafica como ningún otro combate –es su única derrota, claro- que el hoy monarca de las 160 libras (WBC Y WBO) no tiene más argumentos que su mandíbula y su poder (no es poco, es cierto), que carece de estrategia, de “Plan B” cuando las cosas no le salen. O su rival no se lo permite…

A todo esto, optimismo aparte, creo que Martínez está más fuerte que nunca. Si no me equivoco -y espero que el tiempo luego me dé la razón- Williams tiene una capacidad de encaje envidiable. Mayor que la de Pavlik en mi propia apreciación. Y Martínez, el Martínez de 160 libras, le hizo pasar muy malos momentos a Williams con sus golpes largos.

Espero veamos una buena pelea. La analizaré y haré la crónica correspondiente.

¡Salud!

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