¡Márquez ganó una verdadera Guerra!

27 NOV 2010 – MGM Grand, EEUU
Juan Manuel Márquez vs. Michael Katsidis
WBA & WBO 135lbs – 12 asaltos

por Manuel Blanco (Rapote)

En el MGM Grand de Las Vegas (Nevada) se enfrentaron el mexicano Juan Manuel "Dinamita" Márquez 51-5-1 (37ko) y el australiano Michael "The Great" Katsidis 27-2 (22ko) por los títulos WBA y WBO de las 135 libras, ambos en poder del primero.

1º Asalto:
Márquez salió a estudiar, a tentar tibiamente con el jab. Katsidis, más contenido, se acomodó posicionalmente en el centro del ring pero con la guardia cerrada en defensa.

Márquez soltó algunas buenas manos anajo, que le permitieron luego cruzar alguna derecha combinada arriba.

Se fue soltando el mexicano, conectando también algunas izquierdas arriba con buena puntería.

SubTotal: 10-9 Márquez

2º Asalto:
Katsidis salió con cierta decisión a buscar la corta, pero el costo de cada acercamiento fue recibir el aluvión de izquierdas en ganchos –abajo cruzadas al hígado, arriba en uppercut al mentón- que le propinó una y otra vez Márquez.

La efectividad y precisión del mexicano fueron superlativas. Katsidis logró achicar varias veces para conectar algunas de sus manos, pero recibió a razón de 5x1...

10-9 Márquez| SubTotal: 20-18 Márquez

3º Asalto:
El pleito continuó en la misma dirección hasta que cambiaron dos manos a un tiempo, Márquez una derecha que quedó en el aire y Katsidis una izquierda tremenda que puso súbitamente en la lona al mexicano, haciendo que el estadio temblara del salto que todos pegaron.

Se levantó el mexicano y terminó de escuchar los 8... Katsidis fue a por todo, apuntalado en su mayor fortaleza física, propia de un hombre natural de la división. Sofocó a Márquez al no darle respiro conectándolo con ganchos arriba y abajo...

Pero Márquez le sacó lustre a la chapa que reza "-Grande" y metió manos en contragolpe de gran factura que no sólo lo hicieron capear el temporal sino revertir la situación al punto de cerrar el asalto pasando de dominado a dominador.

10-8 Katsidis| SubTotal: 28-28 Empate

4º Asalto:
Katsidis, más decidido y con mayor fe en sus posibilidades, probó más lanzamientos de manos a fondo.

Pero Márquez hizo un boxeo más cerebral, trabajando por adentro, quemándolo al cuerpo.

Katsidis, tozudo, no cejó en su avance y forzó intercambios en los que, merced a la mayor velocidad y puntería del azteca, salió siempre perdiendo.

10-9 Márquez | SubTotal: 38-37 Márquez

5º Asalto:
Katsidis avanzó nuevamente, pero cuidando mucho más su defensa. Achicó mejor, conectó abajo y arriba. Márquez respondió pero con menor cantidad de golpes, visiblemente más cansado que en asaltos anteriores.

De pronto compuso su imagen el azteca, lanzando una cantidad de golpes combinados como quien golpea al saco de entrenamiento. Sólo que el saco de entrenamiento avanzaba...

No le importó –ni se inmutó de momento- a Katsidis el castigo recibido, sólo avanzó en pos de meter sus manos. Que fueron pocas, casi siempre izquierdas arriba.

10-9 Márquez | SubTotal: 48-46 Márquez

6º Asalto:
El asalto se mantuvo como continuación ininterrumpida del anterior. Katsidis en la ofensiva, Márquez (súper) efectivo en las contras. Pero Katsidis achicó la diferencia y pasó de recibir 5x1 a hacerlo en relación de 3x1. Afirmando sus golpes además, trenzándose "de tú a tú" en un infight demencial del que esta vez sacó provecho porque sus manos (si bien fueron menos) llevaron más potencia...

10-9 Katsidis | SubTotal: 57-56 Márquez

7º Asalto:
El australiano pareció encontrar su negocio en el desgaste de la batalla. Afirmado y sustentado en su extraordinaria capacidad de absorción al castigo y en su -de momento- asombrosa condición aeróbica, sostuvo una presión constante sobre Márquez, lanzando sin importarle los golpes recibidos. Por momentos hizo a este cronista recordar al malogrado Arturo Gatti por el estilo sufrido con que estaba afrontando el pleito, por el dramatismo épico de la batalla...

Pero Márquez volvió a capitalizar su mejor boxeo, su clase. Y así volvió a llevar las matemáticas de las proporciones al 5, quizás 6x1 si hablamos de golpes que llegaron a destino.

10-9 Márquez | SubTotal: 67-65 Márquez

8º Asalto:
Katsidis avanzó casi como en un drama deportivo hollywoodense a enfrentarse con las manos de Márquez... Y el mexicano fue implacable en su contraofensiva. Aunque la velocidad y el vigor de ambos se notó disminuído en la primera mitad del capítulo...

No obstante, sacaron fuerzas desde el interior de sus espíritus guerreros para continuar en el palo por palo, al punto ya de abandonar -uno y otro- los rudimentos defensivos, despreciando los golpes del rival.

Las combinaciones del mexicano fueron, por mucho, más efectivas y abundantes.

10-9 Márquez | SubTotal: 77-74 Márquez

9º Asalto:
Márquez, con una temprana combinación de golpes (que conectó todos) puso en retroceso al australiano por primera vez en pelea. Y lo mantuvo así merced a una verdadera paliza propinada en seguidilla interminable de manos netas, todas arriba...

A Katsidis sólo lo sostuvo en pie su corazón, no sus piernas que flaquearon al punto de tornarse de goma...

El árbitro observó las acciones y detuvo el combate. Ni Katsidis ni su esquina reclamaron, la intervención del referee Kenny Bayless -a los 2:14- fue impecable. Venía observando de cerca la mirada perdida de Katsids, su andar desparejo y maltrecho... Y a su rincón, como esperando que desde allí volara una toalla. Como esto no se produjo, evitó males mayores.

El rumbo, destino y resultado del combate ya estaban sellados.

Márquez hizo todo bien. Pero le tocó un rival molesto, pegajoso y áspero a la vez. Pertinaz hasta el hartazgo...

Difícil de aguantar el australiano, complicado de contener. Pero el mexicano fue un concierto de golpes ejecutados con precisión milimétrica. Su mote de "Dinamita" bien podría ser reemplazado por el de "Cirujano", o mejor, como el del recordado púgil ghanés Azumah Nelson: "The Professor"... Porque dió justamente cátedra. Porque sus lanzamientos son para enmarcar, para ver una y otra vez, para enseñar a nóveles boxeadores... Para ganar peleas como la de esta noche.

A sus virtudes técnicas, aeróbicas y de vigor natural, debemos agregar la actitud, la tremenda actitud de Márquez capaz de reponerse de una caída en contra, capaz de aguantar un expreso australiano que quería arrollarlo de la vía sin siquiera apelar al clinch ni a ninguna mala jugada... Porque Márquez fue también todo corazón.

Ahora, y casi como un karma clama a los cuatro vientos por una tercera edición de su rivalidad ante el Nº1 P4P, ante el flamante Campeón WBC de las 154 libras, ante su archi-enemigo, ante Manny PacMan Pacquiao.

Pero eso -ése análisis- será tema en otro momento, ahora sólo resta seguir disfrutando de esta gran victoria de Márquez, de esta gran victoria del boxeo todo.

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Froch avanza en el Super Six

27 NOV 2010 – Hartwall Arena, Finlandia
Arthur Abraham vs. Carl Froch
WBC (Vacante) 168lbs – 12 asaltos

por Vicente Clemente (VIN)

Sábado 27 de Noviembre de 2010. Estadio Hartwall Arena de Helsinki, Finlandia. Se pone en juego el título supermediano vacante del CMB y el cruce a semifinales del torneo SUPER 6. El carácter estelar de la velada tiene valor agregado en la rivalidad tradicional entre las dos mayores plazas del boxeo en el viejo continente. Amplias feligresías de alemanes e ingleses ansiaban este cruce desde hace meses. No tanto la calidad, más si la enorme popularidad que detentan ambos protagonistas entre sus coterráneos, preanuncia que esta será tal vez una puja memorable, para guardar, tal vez para repetir en un futuro cercano. Un "típico" por lo menos, aunque nunca llegue a derby.

Uno y otro están en un punto de maduración ideal. Hace poco más de un año que han dejado de ser promesas en sus plazas para tomar algunos mayores riesgos lejos de sus gradas. La materialización del cruce no fue forjada en las oficinas de los promotores, sino que llega dentro de una competencia múltiple, que los integra a partir de una sobria paridad. Ninguno de los dos a logrado descollar en un plano internacional. Proceden sin convencer, de recientes presentaciones irregulares o directamente deslucidas.

Carl "La Cobra de Nottingham" Froch,75.8kgs, tiene 33 años (26/20-1-0) viene de presentarse en abril pasado, perdiendo por puntos con el danés Mikkel kessler. "The King" Arthur Abraham, 76.0 kgs, 30 años (31/25-1-0) trae a cuestas su única derrota acontecida en marzo de este año, frente al zurdo André Dirrel en su tierra natal, Michigan, pero por descalificación y en un incidente harto polémico, que quienes siguen de cerca la carrera del armenio nacionalizado alemán, bien desearían borrar de toda cuenta. Ambos antecedentes podrían pasar por aisladas noches de verdadero mal pié, bien dispensables a la hora de trazar los antecedentes para este pleito.

La pelea:

La Cobra Froch es un peleador erguido, que aventaja a su rival de hoy por 7cm de estatura (1,85m / 1,78m). Y Arthur Abraham, quien lleva de parte de los suyos el mote de "Asesino Silencioso" es uno de los mejores exponentes defensivos contando sobrados antecedentes de solvencia técnica y solidez ofensiva.

Round 1: Froch y Abraham se toman una prudente distancia. En principio para demarcar el rango decisivo desde donde van a descargar sus temibles disparos. Pero a poco, el inglés se apodera de una medida extensa, comenzando un trabajo de martilleo con el brazo izquierdo alargado, que a la vez que se torna ofensivo por repetición. Así parado, mantiene su defensa muy lejos de los escarceos que tibiamente buscar amagar el alemán. Se impone en la primera vuelta. 10 x 9 - Froch.

Round 2: Froch se asienta en el manejo de la larga distancia, se acerca a descargar algunos golpes y anda lejos de las sogas. Abraham no se encuentra a gusto, preocupado, debe resignarse a tomar un papel defensivo: a espera de los claros que le ofrezca Froch, para salir luego, de contra, con su conocida decisión y espectacularidad. Las pocas oportunidades que crea Abraham para intentar crear ofensivamente, encuentran a "la cobra" bien armado y cayéndole con creciente ritmo y volumen de golpes. Abraham no logra sorprender hasta este momento. Otra vuelta para el británico. 20 x 18 - Froch.

Round 3: El dominio posicional de Froch es claro, le ha dado la posibilidad de lucirse con una gran superioridad de envíos. Abraham está como atado y cada vez más obligado a cerrarse en una peligrosa defensa estática. Escasamente arroja y acierta no más de 4 o 5 golpes en el round. Se escapa Froch en las tarjetas. 30 x 27 - Froch.

Round 4: El viejo axioma del boxeo "estilos hacen peleas" parece concretado a esta altura. Froch se hace el pic-nic de jabs, en oleadas y por docenas, "The King" se ve obligado a volear las manos aparatosamente, sin destino cierto, a la búsqueda de alguna lotería que le sirva la cabeza del rival en bandeja. Creando un poco de embrollo, casi a la desesperada, Abraham carga sin orden ni estrategia y da una ténue impresión de emparejar las cosas. Bien vale que intente algo. En realidad no logra inmutar a Froch. 39 x 37 - Froch

Round 5: Froch vuelve a mostrarse más activo. Acierta con el 1-2 y la cara del nacido en Armenia da muestra del castigo. De tan cerrada que arma su guardia ahora parecería convertido en un saco de arena. Su trabajo es irreconocible, está siendo superado de manera muy amplia. Otra vez trata de zafar con arrebatos o con achiques que no consiguen efectividad alguna. Abraham está errando ostensiblemente, y no se ve de qué manera podría torcer el rumbo de la pelea. Puntos para Froch: 49 x 46 - Froch

Round 6: La tarea de Froch ya está centrada en mantener otra distancia, que es la de las tarjetas de los jurados. Anticipa, guarda distancia, escapa, golpea al cuerpo y a la cabeza y si ve la oportunidad avanza con vehemencia. A esta altura la confusión de Abraham es tal que solo apela a deslucir la pelea, incluso protesta ante el referee por una falta insignificante. Manda Carl Froch. 59 x 55 - Froch.

Round 7: El paso sostenido de Froch sigue su curso. Es un avance que marca distancia, pasa de ser de constante a abrumador. Froch, que no es ningún estilista, acaba tirando combinaciones de dos o tres manos que no encuentran respuesta por parte del King Arthur. Pero desde esa natural frustración devienen intentos, cada vez menos frecuentes, por salir del acoso tirando a tontas y a ciegas. No llega a destino y Froch dosifica y lo espera. Gana mientras tanto otro round. 69 x 64 - Froch.

Round 8: Jabs, que abren paso a golpes cruzados, largos y ásperos afirman el dominio del de Nottingham. Manda a voluntad, pero no apura. Espera, anticipa y suma puntos. Froch está muy cómodo en esta distancia y casi no ha recibido ningún golpe claro sobre su rostro. La acción es menor que en otros rounds y Abraham aprovecha para abreviar distancia. Pero no prospera ninguna reacción. Regala tiempo valioso y otra vuelta. 79 x 73 - Froch.

Round 9: La pelea entra en un ritmo pausado, ofrecido por Froch desde la seguridad de su dominio táctico y pocisional. Aunque más parejas las acciones, sigue imponiendo el inglés el paso y la síncopa de lo poco que ocurra. El cruce de algunos directos da una transitoria sensación de entretenimiento. Pero Froch se permite dar algunos intercambios porque restablece su dominio apenas se lo propone. Sigue imperturbado. 89 x 82 - Froch.

Round 10: Las apariencias de alguna chance por la que Abraham se acerque en el tramo final de esta pelea, se dan contra una pared. Desde el comienzo del round hay 25 golpes consecutivos por parte del británico. Muchos son buenos aciertos. Abraham interrumpe esa serie solo por no abandonarse al papelón. Ya no hay convicción en sus movimientos. Abraham se queda, vuelve a intentar, desiste nuevamente y Froch se luce sólido y práctico. 99 x 91 - Froch.

Round 11: La estatura y el largo de brazos han signado el pleito. El rey luce frustrado por la impotencia de ese handicap. 15 golpes seguidos de Froch al principio de la vuelta, colocan el triunfo en el freezer de su esquina. Abraham nunca le llega a inquietar, y Froch se anima a profundizar su tarea con movimientos elegantes, de traslado y buen contragolpe. Un round más. 109 x 100 - froch.

Round 12: Abraham sale enloquecido, a achicar y embarullar, no logra arrear al rival que le imprime más potencia a la vuelta para no ceder posiciones. La zurda de Froch paraliza la enjundia del alemán. Ya no hay ideas, ni claridad, ni empeño. Tampoco tiempo. Y la angustia de Abraham, por verse superado sin remedio, se convierte en fútil reclamo (de qué?) al referee. El referee norteamericano Frank Garza, ha sido discreto y no ha tenido incidencia en los asuntos. Final. 119 x 109 - Froch

Esta vez el fallo oficial resulta unánime, ecuánime y ajustado a lo que ocurrió:
Burt A. Clements 119-109, Oren Shellenberger y Max DeLuca 120-108

Casi un monólogo de parte del que se presentaba con menos credenciales de saber boxístico o estilístico. No impuso su habitual fortaleza, ni su resistencia, ni su carácter ante lo que podía ser una hipotética adversidad. Si "estilos hacen peleas", esta podría haber sido una noche de buen pié para "la Cobra". Si a partir de ahora acrecienta su prestancia para dominar a los rivales y obligarlos a combatir en el terreno donde él decide los tiempos, las pausas y el desarrollo de las batallas, entonces si, podría ser que así, su dura mandíbula y su estámina le aportarían una gran plusvalía, al estilo y a la clase de un boxeador común y del montón, que no tiene tantas luces ni chapas como para brillar del modo en que le vimos hacerlo hoy. Carl Froch es el nuevo campeón supermediano del CMB, por ahora, para sorpresa de medio mundo. Como en los clásicos.

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"Maravilla" en la cima del mundo

Sensaciones y apuntes de la resonante victoria (GKO2-1'10") de Sergio "Maravilla" Martínez sobre Paul Williams en lo que significó la primera defensa de su Título Mundial (WBC 160lbs).

por Vicente Clemente (VIN)

Combate curioso, fabuloso, inolvidable por infinidad de razones. Varias ya racontadas con impecable claridad -como habitual- por la cobertura de Rapote para KO12. Muchas se escapan, porque es imposible abarcarlas todas. Voy a señalar solo un par de apuntes...

Aunque emborrache la percepción rebobinarlo, una y mil veces, todo sigue siendo real. Ya pasó. Se disfrutará en plenitud por mucho tiempo. Cómo fue, con todos sus ingredientes, con lo fabuloso y lo inolvidable, lo vergonzozo y lo atribulante. Es además intenso. Lo visual, lo auditivo, lo sorpresivo. La descompresión de haber zanjado las pocas dudas que acechaban, previo a esta revancha. Desde que, el combo visual, vertiginoso, de ese guante negro, del torso volcado, del brazo izquierdo cargado de pimienta y de toda la enjundia del gesto del quilmeño aterrizara haciéndose añicos sobre la quijada del totem de Augusta, produciendo ese tremor inconfundible, seco, como de tierra sacudida, que surcó "sónicamente" el aire, sin dar tiempo al pensamiento... Desde esa milésima que antecede al apagón visual y vital de Paul Williams, esa oscuridad mental por la que toda su humanidad se desplomó después, como resultado, quizás más a merced de la brisa del ring que de la gravedad, y desde es momento en que sonó ese gong somnífero, todo el tablero del boxeo mundial se ha vuelto a modificar dramáticamente.

A una semana del fenomenal tsunami de Pacquiao, ya no nos podremos volver a meter en el mismo mar, otras aguas bañan ahora las mismas costas. No hacía falta verlo caer a Williams, con los ojos blancos y para atrás, ni atender el posterior recorrido de Martínez (transcurría todo en cámara lenta); el estadio entero, todo el mundo televisivo, cualquiera en cualquier parte del mundo, sabía con absoluta claridad y certeza que el asunto competitivo se había terminado.

Importaba, eso sí, algo infinitamente superior a la contienda, como es la vida de un contrincante, de un circunstancial adversario, admirado incluso por el mismísimo vencedor, eso es lo que metía más miedo al contemplar. Y a pesar de que los auxiliares y el médico invaden el ring con remarcables reflejos, se vive en esos momentos una de las escenas más tétricas, aborrecibles, descarnadas y brutales, más innecesarias que el mismo KO2, que hubiera podido suceder una y otras mil veces de maneras distintas, significando siempre el mismo triunfo. Azorado, uno ve al referee, que tenía a cargo la tarea de garantizar la imparcialidad y la seguridad reglamentaria, que lleva a cabo un conteo airado, "actuado" y para las cámaras, como si nada, sin inmutarse en lo más mínimo ante el desfallecido Williams, que había quedado más pálido de lo que es y que estaba tendido enteramente sobre sus brazos, y boca abajo. Después, trascendería también, que las otras tarjetas de los jurados (es decir las tres) llevaban ganador al norteamericano en el primer asalto. Eso pone de relieve una realidad sombría que felizmente no fue determinante, por intercesión y determinación del brillante ganador. Queda entonces claro que no podría suceder de otra manera. Que hubiera sido imposible torcer la "objetividad" y la "voluntad" de tan particulares fiscales por otra vía. Y queda claro que de haber transcurrido los doce rounds, Martínez hubiera salido perdedor otra vez, sin importar cuánto hiciera arriba del ring o cuánto dejara de hacer su rival.

Lo que se ahorró Martínez por concebir esta estrategia de apostar todas las fichas a conseguir el nocaut y no los puntos, es inmenso, muchísimo. Por eso, al platillo de las grandes ganancias, no habría que dejar de subir todo lo que reporta, para la confianza del boxeador "metido en la huella" -en este caso uno que viene luchando por el reconocimiento mundial desde hace una década- el alcanzar primero una corona mundial de prestigio, validando tal logro de manera brillante y luego, sin perder el envión, sortear la primera defensa de la manera más contundente que se pueda concebir.

Dice el dicho que ningún boxeador consolida totalmente su confianza hasta que se ve Campeón. Con tanto desparramo de cinturones y picadillos de divisionales enturbiando la apreciación del boxeo de hoy, aveces cuesta discernir quién es un verdadero campeón. La caminata de Sergio Gabriel Martínez llega felizmente a un final. Al momento de asestar ese zurdazo mágico y antológico, se viene a topar con un cartel enorme y sorpresivo, que le informa: "cima absoluta del mundo". Mirando alrededor, lo que quedó en pie, no habría mucho más remedio que concluir que ese es el lugar.

Acostumbrarse a vivir en su lugar, va a resultar sin dudas, mucho más fácil que la pesada carga de caminar tanto tiempo en zig-zags, en soledad, desesperando, sin cruzarse en tan largo camino, con las debidas referencias que le hubieran acortado el tiempo de viaje. Pero ahora parece que todo eso cambió, fulminantemente, si es real lo que uno mira una y mil veces.

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"Maravilla" Martínez fulminó a Williams

20 NOV 2010 – Boardwalk Hall, EEUU
Sergio Martínez vs. Paul Williams
WBC 160lbs – 12 asaltos

por Manuel Blanco (Rapote)

En el Boardwalk Hall de Atlantic City, EEUU, se enfrentaron en pelea pactada a 12 asaltos el argentino Sergio Gabriel “Maravilla” Martínez 45-2-2 (24ko) y el norteamericano Paul “The Punisher” Williams 39-1 (27ko) por el WBC de las 160 libras que expuso el primero. Este pleito, con catchweight pre-acordado en 158 libras, fue revancha del que disputaran ambos zurdos el 05-Dic-2009 en el mismo escenario (clic aquí para leer la crónica de aquél combate).

Comenzó la pelea y Williams trató de hacerse rápido con el centro del ring.

Martínez se mostró más sólido apenas comenzó a lanzar manos. Y soltó las dos primeras izquierdas que cayeron bastante netas sobre el rostro del de Augusta.

El combate se hizo áspero, Williams apeló al clinch amarrando con su mano derecha y golpeando con su izquierda, poniendo en aprietos al árbitro que no podía por momentos controlar a los púgiles entre toda la tensión que desataban.

Promediando el asalto -continúo hablando del primer capítulo- otra izquierda del quilmeño afincado en Oxnard impactó plena sobre el rostro de Williams.

Y continuó metiendo presión Martínez, que dominó casi a voluntad el resto del capítulo inicial, repartiendo el castigo a la zona baja primero para afirmar después sus lanzamientos de izquierda a la zona alta.

Al comienzo de la segunda vuelta Martinez acortó de entrada, sosteniendo presión a los flancos y obligando a Williams a un amarre prolongado. A la salida de este clinch, otra vez la izquierda voleada de Martínez arriba frenó el accionar de "The Punisher"...

La mano derecha –adelantada por su condición de zurdo- desmayada sobre la cintura de Williams abría el camino para la izquierda de Martínez, sobre todo por la velocidad con que el de Quilmes hacía partir sus envíos…

En un cruce en que Williams cargó su cuerpo para soltar su atrasada, Martínez hizo lo propio y –con mayor velocidad y estribando con el torso a su derecha- soltó una bomba con dibujo de swing sobre el mentón de Williams que lo desmoronó sobre la lona, de bruces, "KO en el aire" mientras caía hacia una cuenta que no tendría final. Ni siquiera principio... Porque de la forma en que se lo vió caer se desató la invasión de segundos y cuerpo médico para asistir a Williams...

Martínez supo exactamente que era el final ni bien conectó la mano. Tanto que lo vió caer y tuvo tiempo y lugar como para soltar una derecha, y no lo hizo... Simplemente dió rienda suelta a su merecidísimo festejo.

El fallo oficial reza "Ganó Sergio Martínez por KO a los 1:10 del 2º asalto". Agrego yo un rótulo al fallo: "El KO del año".

La actitud de Martínez, de ir a buscar, a demostrar quién es el mejor, quién el Campeón... De salir a lavar la afrenta que significó aquella pelea de diciembre del 2009 que ganó sobre el ring y los jueces le negaron en las tarjetas...

Decía... Esta actitud avasalladora se combina con las muchas cualidades -por no decir todas y ahora que aplomado en las 160 le sumamos sin dudas el poder de definición- que para el pugilismo tiene Sergio Gabriel "Maravilla" Martínez. Y se combina para encaramarlo en lo más alto de la escena internacional. No para este cronista -para quien ocupaba ya el 2º lugar P4P antes de esta pelea y aventurando un resultado favorable, no tanto como el que tuvo- sino para la prensa extanjera especializada, para el propio aficionado de EEUU que quedó con la boca abierta. Para los boxeadores que aspiran a mantenerse peleando entre los mejores...

No faltó mucho para que los periodistas de la cadena HBO -encargada de transmitir el evento- le preguntaran a Sergio "-Y ahora ¿Qué sigue?"

"-Ahora escucho ofertas..." dijo el Campeón. Aclaró ante la insistencia que puede llegar a las 156 libras como para acomodarse a un enfrentamiento con Manny Pacquiao y/o Floyd Mayweather Jr.

No analizaré en esta nota las alternativas de estas dos hipotéticas peleas. Simplemente le deseo a Sergio -y a todos los aficionados, porque sin duda el boxeo estaría de fiesta- que se le den. Al menos una de ellas.

Imagino complicado ya al "PacMan" con 156 considerando que con Margarito se pactó un catchweith de 150 para el que el filipino acudió a la balanza con 144½.

Veo más viable a "Money" Floyd dando ese peso ya que ante de la Hoya pesó 150 en 2007, subiendo al día siguiente con 5 libras más al ring.

Nada más, nada menos... La satisfacción enorme de ver materializados en un resultado todos los sueños de un púgil de excepción, de un atleta pertinaz y de un ser humano extraordinario como Sergio Martínez.

¡Salud Campeón!

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Ganó Baldomir... ¡Y sigue!

19 NOV 2010 – Estadio Aldo Cantoni, Argentina
Carlos Baldomir vs. Amilcar Funes
154lbs – 10 asaltos

por Manuel Blanco (Rapote)


En el Estadio Aldo Cantoni de San Juan, Argentina, se enfrentaron en pelea pactada a 10 asaltos, sin título en juego y en la división mediano jr. los argentinos Carlos Manuel “Tata” Baldomir 45-13-6 (14ko) y Amilcar Edgardo Funes Melián 22-9 (17ko).

1º Asalto:
Baldomir se hizo cargo del centro del ring, controlando con el jab desde la larga distancia. Funes no quiso dar un blanco fijo y giró hacia la derecha de Baldomir, entrando por momentos en la corta para levantar ascendentes –mayormente de izquierda- y castigar a la zona baja.

Con el transcurso de los minutos Funes ganó confianza y mejoró su accionar. Baldomir cambió golpes sobre los 20 segundos finales pero los números del asalto ya tenían dueño.

SubTotal: 10-9½ Funes

2º Asalto:
Baldomir intentó equilibrar el pleito, cedió el centro del ring y bailoteó hacia los lados de Funes, lanzando desde la media y larga distancia.

Funes se mostró confundido durante los dos primeros tercios del capítulo pero volvió por sus fueros en el último minuto.

De todas maneras la vuelta fue –por poco- para Baldomir.

10-9½ Baldomir | SubTotal: 19½-19½ Empate

3º Asalto:
Funes salió a hacer el gasto, pero avanzó y tiró sin puntería al tiempo que Baldomir activó su izquierda duplicando el gancho abajo y arriba como fórmula de contragolpe.

Funes por momentos cambió a guardia zurda pero debió volver a su postura habitual ya que la pasó mal en ese pasaje.

Baldomir conectó los mejores golpes y, cuando Funes se soltó decidido a acorralarlo contra las cuerdas tirando con todo y a fondo, soltó de contragolpe también los más recios.

10-9 Baldomir | SubTotal: 29½-28½ Baldomir

4º Asalto:
Funes –en el patio de su casa y arengado por su público- capitalizó toda su juventud atacando con enjundia. Baldomir le echó toda su veteranía encima para complicar –y hasta ensuciar- las acciones.

En un asalto caliente, el joven sanjuanino conectó muy buenas manos, netas al rostro del “Tata”. Ganó el asalto, pero terminó con un corte en el ojo derecho…

10-9 Funes | SubTotal: 38½-38½ Empate

5º Asalto:
Baldomir dirigió su ataque sobre el ojo lastimado de Funes, buscando el cierre de la visión y el desmejoramiento del corte.

Funes lució estático, temeroso por momentos.

Toda la inacción del asalto desbordó en un palo por palo en el que se dieron los dos fuerte y arriba. Funes en mayor cantidad, Baldomir con más justeza y reciedumbre.

10-9½ Baldomir | SubTotal: 48½-48 Baldomir

6º Asalto:
Baldomir trabajó bien con la izquierda en jab y en gancho como mano de apertura, combinando con alguna derecha aislada; en gancho y –esporádicamente- en uppercut. Pero dejando su derecha muy baja en defensa, que permitió la entrada de algunos fuertes voleados de izquierda de Funes.

Sobre el final Funes se animó a soltar algunas derechas largas, con éxito dispar. Pero las que logró conectar fueron bastante duras.

10-9½ Funes | SubTotal: 58-58 Empate

7º Asalto:
Funes, con la hemorragia de su ojo ya controlada, se decidió a trabajar con el jab. Y lo hizo bastante bien, propiciando un duelo de esgrima en la larga distancia que los llevó a alternar el centro del ring.

Finalmente la ofensiva terminó a cargo del sanjuanino, que intentó llevarlo siempre sobre las cuerdas al veterano.

Faltando poco mas de 30 segundos conectó una combinación de golpes curvos arriba que hicieron peligrar la vertical del santafesino. Reaccionó “El Tata”, pero se llevó la peor parte.

10-9 Funes | SubTotal: 68-67 Funes

8º Asalto:
Funes ’se quedó’ y Baldomir, pese al calendario, fue el que propuso, el que asumió la iniciativa.

Conectó sin poder, marcó los golpes como para ganar claramente el asalto, casi al estilo amateur.

Funes quiso torcer con acciones efectistas sobre el final del asalto pero no le alcanzó, a pesar de meter un buen par de manos.

10-9½ Baldomir | SubTotal: 77½-77 Funes

9º Asalto:
Funes arrancó desinflado, denotando un déficit aeróbico importante. Paradójicamente ante un púgil 11 años mayor que él…

Baldomir sacó provecho de su jab, manteniéndose siempre activo.

Promediando el asalto Funes conectó una derecha a fondo y, en acción seguida, se cruzaron derechas al mismo tiempo. Netas las dos, pero las piernas que flaquearon fueron las de Funes…

Baldomir selló el asalto continuando las acciones, llevándolo hacia las cuerdas con oficio, con golpes, con continuidad…

10-9 Baldomir | SubTotal: 87-86½ Baldomir

10º Asalto:
Funes no logró cambiar el aire. O se quedó sin el. Baldomir, lógicamente cansado. El saldo, redundó en un asalto que comenzó rancio

Pero Baldomir, una vez más, fue el que propuso.

Sobre los 30 segundos finales –casi una constante de este pleito- los dos se prodigaron, en la medida que sus escasas fuerzas lo permitieron.

Cambiaron golpes de forma pareja, Baldomir se lo llevó por la mínima diferencia, por ser el que –durante los 150 segundos iniciales- asumió el ataque.

10-9½ Baldomir | FINAL: 97-96 Baldomir

Los jueces fallaron de la siguiente manera: 98-96½ para Funes, 99-93½ para Baldomir y 98-97 para Baldomir, oficializando la victoria por Decisión Mayoritaria (ó Fallo Dividido) para el santafesino.

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El pleito se realizó bajo el reglamento local, que establece el ½ punto y con el que un servidor no comparte el concepto… Mi tarjeta en un sistema de 10-9 tradicional –sin asaltos empatados- hubiera sido 96-94 para Baldomir…

Pero al margen de la cantidad de puntos –o medios puntos- lo que quedó claro fue la superioridad de Baldomir sobre el ring.

O la evidencia de todas las carencias que aún tiene Funes, destacando la aeróbica como una imperdonable en un púgil con aspiraciones internacionales.

O quizás –y me quedo con este último concepto- quedaron claras las dos cosas…

Hace muy poquito, el 18-Ago-2010 decía yo –clic aquí para leer la nota- que “-…para Baldomir sólo queda el retiro…” en ocasión de perder por KO6 ante Saúl “Canelo” Álvarez. Sin embargo, también decía yo en la nota de referencia que no iba a hacer leña del árbol caído, porque cabía destacar –y no restarle mérito- la actuación (y las tremendas condiciones) del “Canelo” Álvarez.

Lo cierto es que “El Tata” lo intentó, otra vez. Y lo hizo en forma exitosa. Y concluyó declarando que la Golden Boy Promotions le prometió ”otra pelea grande” antes de su retiro…

Personalmente –y al margen de que le deseo la mejor de las suertes si esta “pelea grande” se le da- creo que la de esta noche podría ser la pelea que ponga broche dorado a una vasta y destacable trayectoria.

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Pacquiao: El Mejor del Mundo

13 NOV 2010 – Cowboys Stadium, EEUU
Manny Pacquiao vs. Antonio Margarito
WBC 154lbs – 12 asaltos

por Manuel Blanco (Rapote)

En el Cowboys Stadium de Arlington, Texas, se enfrentaron a 12 vueltas el filipino Manny “PacMan” Pacquiao 51-3-2 (38ko) y el mexicano Antonio “Tony” Margarito 38-6-1 (27ko) por el WBC (vacante) de las 154 libras.

Con catchweight pactado en 150 libras, el filipino acusó en la balanza 144½ libras mientras que el mexicano clavó el límite pre-acordado de 150, subiendo al ring con 169 libras. Ante las 148 que pesó el “PacMan”...

Esta diferencia física, evidenciada en el pesaje y notoria ya con ambos dentro del ring, hizo dudar al más optimista seguidor de Pacquiao.

21 libras de diferencia. El equivalente a un supermediano (168lbs) ante un welter (147lbs), o sea 3 divisiones arriba uno del otro, algo que no debería siquiera permitirse en el boxeo...

Pero tan Enorme es el filipino, que así como una vez "pasó" de cinturones, fajas y cetros dominando el P4P, el PPV y la atención de todo el mundo boxístico; esta vez se dió la licencia de desafiar a la naturaleza, a aquello de que "-...el pez grande se come al pez chico..."

Hacer el análisis -tal y como acostumbro- "asalto por asalto" sería engorroso... ¿Cómo contabilizar, cómo describir todos y cada uno de los golpes, cómo relatar un número cuasi infinito de acciones?

Resumo con que mi tarjeta fue de 119-107 para Pacquiao. Los jueces fallaron 119-109, 120-108 y 118-110.

¿Cómo explicar que un púgil de 21 libras menos dejó el rostro de su rival hecho un guiñapo? ¿Cómo decir que lo zarandeó durante doce capítulos? ¿Cómo, que le aguantó a pie firme mazazos que hubieran derribado a un semicompleto?

Pacquiao despejó -si es que a los más escépticos todavía le quedaba alguna duda- todas las incógnitas.

Dió -una vez más- muestras sólidas, contundentes, casi obscenas de capacidad pugilística. Velocidad, precisión, combinación, repentización, cambios de frente, potencia, encaje... Y hasta se dió el lujo de guapear y ponerse a cambiar metralla de forma totalmente innecesaria, nada más que porque simplemente puede y quiere hacerlo...

Margarito se vió desbordado por el "Tsunami del Pacífico" y no tuvo tiempo de arriar las velas que su navío ya se encontró en medio de una tormenta que lo azotó hasta hundirlo.

Peleó valientemente el de Tijuana, se debatió entre el encordado ante ese pequeño hombre y Gigante Boxeador que lo tuvo a mal trajinar...

Porque hasta cuando pudo desatar toda su potencia, y soltar todo su poderío, el filipino lo terminó retrucando con renovados bríos, con fuerzas de -ya no hablo de cualidades de boxeador solamente sino de deportista- Atleta Fabuloso...

En el 8º asalto Margarito echó su resto y lo tuvo por momentos mal al filipino... Pero -como relaté- se recuperó majestuosamente, pletórico.

Se tomó el 9º de descanso ante un Margarito que -por lo expuesto, largó lo que le quedaba en el 8º- estaba más cansado que él.

Y en los asaltos siguientes desarrolló otra vez su boxeo frenético, casi impune. Más que un boxeador parece un verdugo que ultima sin piedad a sus víctimas...

Es increíble -y me voy quedando sin calificativos- el PacMan. Ocurre que sus rivales "se relajan" después de recibir la cantidad de golpes que un "boxeador normal" puede concatenar en una seguidilla... Y ahí es donde saca provecho, porque desde cualquier lado, con velocidad infrecuente y con precisión de cirujano mete otras 3, 4 y 5 manos más... Soberbio.

No tengo dudas de que estamos ante un verdadero Top-5 de Todos los Tiempos, un Top-3 si me apuran un poco. Y que se lo puede discutir sin ningún pudor como el #1º de la Historia, por qué no.

Bastará con repasar su trayectoria para ver todas las divisiones profesionales que transitó, los títulos que ganó, y los títulos que "dejó correr" en pos de enfrentar a los mejores sin importar más galardón que el que significa -nada menos- derrotarles.

Ver sus peleas, el desarrollo de las mismas, la envergadura de sus rivales, la forma en que los doblegó, nos ponen de frente a un auténtico GRANDE.

Una vez -hace tiempo y en otra de sus resonantes victorias- lo titulé como "Implacable"... Porque éso es lo que es. Doy gracias de poder ser contemporáneo a Manny Pacquiao, de poder contarles -en un futuro- a mis nietos cómo vi todas y cada una de sus peleas, cómo fui testigo de su Leyenda.

KO12.com.ar®

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Matthysse: Despojado de todo...

18 NOV 2010 - Prudential Center, EEUU
Zab "Super" Judah vs. Lucas Matthysse
Eliminatoria IBF & WBO 140lbs - 12 asaltos

por Guillermo Ursi (Guille)

En un Prudential Center de New York rebalsado de asistentes, se enfrentó el invicto argentino pegador, Lucas Martín Matthysse 27-0-1 (25ko) –pesó 140 libras exactas- y el ex campeón mundial Zab “Super” Judah 39-6-2 (27ko) –registró en la balanza 139 libras- de Brooklyn, USA, en pelea pactada a doce asaltos por un puesto de preponderancia en pos del título mundial de la FIB en las 140 libras ante Kaizer Mabuza.

Con guardias invertidas –Judah es zurdo- se plantaron en el centro del ring a intercambiar los primeros jabs. El argentino es más alto y tiene mayor alcance. Por el lado de Zab se notó una diferencia de velocidad a su favor que no acompañó con potencia en sus envíos. Sólo se limitó a trabajar con un jab rápido, en repetición, pero sin hacer daño.

Fue el primer combate de Lucas como estelar en una cartelera de HBO y eso se notó desde el primer campanazo. Más contenido, estudió bien sus envíos y los movimientos de Judah, sin apresurarse y tratando de empezar a quemar abajo. Los primeros tres minutos no fueron buenos para el argentino. Se vio desbordado por la velocidad del ex campeón mundial Welter Jr. y Welter. No supo cómo entrar en corto, golpear y salir sin ser tocado por las manos de Judah.

Los primeros cruces se dieron en el segundo round, momentos después de escucharse los primeros silbidos de parte de un público que pareció tener poca paciencia para con su boxeador, Zab Judah. Lucas siguió contenido pero de a poco comenzó a soltarse sin hacer un gran trabajo. Por el lado del ex campeón mundial, sus golpes en ningún momento parecieron hacer daño. Sin acciones claras de ningún lado, los dos primeros rounds se los llevó Zab a base de buenos movimientos defensivos y de un jab veloz y punzante.

Desde el tercer round, Lucas salió distinto y la historia comenzó a revertirse. Si bien recibió una advertencia por un golpe bajo, colocó buenas manos arriba combinando a las partes blandas. La derecha en punta a la boca del estómago fue una constante hasta el final de la pelea.

Dio vuelta las tarjetas ganando tres rounds seguidos. Ejerció el dominio de la pelea, sin mucha claridad pero con mayor convicción. Intentó brindarse por el espectáculo, golpeando arriba y abajo con mucha ambición. Zab era sólo su jab y velocidad, sin claridad y sin ganas de buscar la victoria. La estrategia de Lucas resultó excelente, los golpes en la boca del estómago comenzaron a cansar a Judah. Mermó la velocidad en sus movimientos y lo obligó a pararse a pelear en la media. El ímpetu por golpear abajo llevó al argentino a que lo adviertan en varias oportunidades. Ello no influyó para nada en su concentración, siguió su plan de pelea, paciente y esperando el momento indicado para colocar sus manos más potentes arriba.

En el séptimo y octavo round, Lucas pareció tomarse un descanso, se vieron allí las mejores manos lanzadas en uppers de izquierda de Zab que nunca pusieron en peligro la vertical del argentino.

Desde el noveno, advertido por su esquina, Lucas salió a quemar todo. Lo fue a buscar con mucho amor propio, dejando en cada golpe su alma, hecho que se evidenció al finalizar el round. El argentino se sacó el bucal antes de llegar a su esquina en señal de cansancio y con un gesto de impotencia ante las constantes huídas de Zab.

El décimo round guardó lo mejor de la pelea. Lucas lo persiguió sin cubrirse, retándolo a lanzar y a jugársela a recibir una contra, que recibió, pero que asimiló perfectamente. Tanto fue el ímpetu que puso en tirar a Zab que finalmente lo consiguió. Una derecha imperfecta impactó en la cabeza de Zab. Pareció ser el final. Se levantó cansado, con las piernas blandas y algo confundido. Fue el único momento en que Zab se la jugó al cruce. En los intercambios siempre salió mejor parado Lucas pero no pudo conectar la mano que definiera el pleito. A esa altura, peleó con el corazón y con el amor propio que tiene haciendo a un lado la técnica la elegancia que tiene en sus lanzamientos. Los últimos dos rounds fueron un trámite para Lucas al colocar mayor cantidad de golpes que no fueron claros porque Judah se dedicó a correr y nunca le permitió al argentino plantarse a lanzar sus manos con mayor comodidad.

Luego de doce rounds llegaron las tarjetas, que le dieron una victoria increíble e inmerecida al americano.

Dos jueces vieron vencedor a Judah 114-113 mientras que un tercero marcó la misma puntuación a favor de Matthysse. Mi tarjeta marcó vencedor a Matthysse por 116-111.

Cierto es que no fue una diferencia abismal en favor del argentino. Pero fue él quien buscó, quien colocó las mejores manos –no por dureza, sino por cantidad- el que se la jugó en todo momento, el que intentó brindar espectáculo. Las palabras pronunciadas sobre el final por el perdedor emocionan a cualquier fanático de boxeo. Casi al borde del llanto, sin poder hablar, pidió perdón por no haber obtenido el resultado que fue a buscar y que mereció obtener. Sin embargo, los que tienen que pedir perdón son los jueces que lo vieron perder. Hizo todo por ganar. No fue su mejor noche, pero lo intentó. Dejó una buena imagen y todavía puede dejar una mejor.

Tiene un futuro impresionante. Matthysse entregó todo frente a un boxeador que se midió ante Floyd Mayweather, Miguel Cotto, Kostya Tszyu, Junior Witter, Joshua Clottey, Carlos Baldomir, Cory Spinks y tantos otros, y le ganó. Dejó una mejor imagen de lo que muchos pensaron. Debe sentir la satisfacción por el deber cumplido. Le negaron la victoria y acabaron con su invicto. Pero ningún juez ni rival podrán negar el enorme talento que tiene. Si lo aprovecha, no tengan dudas que será uno de los más grandes campeones mundiales en las 140 libras que haya dado el boxeo argentino. A pesar de la "derrota", me animo a decir que el tiempo le va a otorgar un lugar de privilegio en el boxeo.

KO12.com.ar®

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