Froch avanza en el Super Six

27 NOV 2010 – Hartwall Arena, Finlandia
Arthur Abraham vs. Carl Froch
WBC (Vacante) 168lbs – 12 asaltos

por Vicente Clemente (VIN)

Sábado 27 de Noviembre de 2010. Estadio Hartwall Arena de Helsinki, Finlandia. Se pone en juego el título supermediano vacante del CMB y el cruce a semifinales del torneo SUPER 6. El carácter estelar de la velada tiene valor agregado en la rivalidad tradicional entre las dos mayores plazas del boxeo en el viejo continente. Amplias feligresías de alemanes e ingleses ansiaban este cruce desde hace meses. No tanto la calidad, más si la enorme popularidad que detentan ambos protagonistas entre sus coterráneos, preanuncia que esta será tal vez una puja memorable, para guardar, tal vez para repetir en un futuro cercano. Un "típico" por lo menos, aunque nunca llegue a derby.

Uno y otro están en un punto de maduración ideal. Hace poco más de un año que han dejado de ser promesas en sus plazas para tomar algunos mayores riesgos lejos de sus gradas. La materialización del cruce no fue forjada en las oficinas de los promotores, sino que llega dentro de una competencia múltiple, que los integra a partir de una sobria paridad. Ninguno de los dos a logrado descollar en un plano internacional. Proceden sin convencer, de recientes presentaciones irregulares o directamente deslucidas.

Carl "La Cobra de Nottingham" Froch,75.8kgs, tiene 33 años (26/20-1-0) viene de presentarse en abril pasado, perdiendo por puntos con el danés Mikkel kessler. "The King" Arthur Abraham, 76.0 kgs, 30 años (31/25-1-0) trae a cuestas su única derrota acontecida en marzo de este año, frente al zurdo André Dirrel en su tierra natal, Michigan, pero por descalificación y en un incidente harto polémico, que quienes siguen de cerca la carrera del armenio nacionalizado alemán, bien desearían borrar de toda cuenta. Ambos antecedentes podrían pasar por aisladas noches de verdadero mal pié, bien dispensables a la hora de trazar los antecedentes para este pleito.

La pelea:

La Cobra Froch es un peleador erguido, que aventaja a su rival de hoy por 7cm de estatura (1,85m / 1,78m). Y Arthur Abraham, quien lleva de parte de los suyos el mote de "Asesino Silencioso" es uno de los mejores exponentes defensivos contando sobrados antecedentes de solvencia técnica y solidez ofensiva.

Round 1: Froch y Abraham se toman una prudente distancia. En principio para demarcar el rango decisivo desde donde van a descargar sus temibles disparos. Pero a poco, el inglés se apodera de una medida extensa, comenzando un trabajo de martilleo con el brazo izquierdo alargado, que a la vez que se torna ofensivo por repetición. Así parado, mantiene su defensa muy lejos de los escarceos que tibiamente buscar amagar el alemán. Se impone en la primera vuelta. 10 x 9 - Froch.

Round 2: Froch se asienta en el manejo de la larga distancia, se acerca a descargar algunos golpes y anda lejos de las sogas. Abraham no se encuentra a gusto, preocupado, debe resignarse a tomar un papel defensivo: a espera de los claros que le ofrezca Froch, para salir luego, de contra, con su conocida decisión y espectacularidad. Las pocas oportunidades que crea Abraham para intentar crear ofensivamente, encuentran a "la cobra" bien armado y cayéndole con creciente ritmo y volumen de golpes. Abraham no logra sorprender hasta este momento. Otra vuelta para el británico. 20 x 18 - Froch.

Round 3: El dominio posicional de Froch es claro, le ha dado la posibilidad de lucirse con una gran superioridad de envíos. Abraham está como atado y cada vez más obligado a cerrarse en una peligrosa defensa estática. Escasamente arroja y acierta no más de 4 o 5 golpes en el round. Se escapa Froch en las tarjetas. 30 x 27 - Froch.

Round 4: El viejo axioma del boxeo "estilos hacen peleas" parece concretado a esta altura. Froch se hace el pic-nic de jabs, en oleadas y por docenas, "The King" se ve obligado a volear las manos aparatosamente, sin destino cierto, a la búsqueda de alguna lotería que le sirva la cabeza del rival en bandeja. Creando un poco de embrollo, casi a la desesperada, Abraham carga sin orden ni estrategia y da una ténue impresión de emparejar las cosas. Bien vale que intente algo. En realidad no logra inmutar a Froch. 39 x 37 - Froch

Round 5: Froch vuelve a mostrarse más activo. Acierta con el 1-2 y la cara del nacido en Armenia da muestra del castigo. De tan cerrada que arma su guardia ahora parecería convertido en un saco de arena. Su trabajo es irreconocible, está siendo superado de manera muy amplia. Otra vez trata de zafar con arrebatos o con achiques que no consiguen efectividad alguna. Abraham está errando ostensiblemente, y no se ve de qué manera podría torcer el rumbo de la pelea. Puntos para Froch: 49 x 46 - Froch

Round 6: La tarea de Froch ya está centrada en mantener otra distancia, que es la de las tarjetas de los jurados. Anticipa, guarda distancia, escapa, golpea al cuerpo y a la cabeza y si ve la oportunidad avanza con vehemencia. A esta altura la confusión de Abraham es tal que solo apela a deslucir la pelea, incluso protesta ante el referee por una falta insignificante. Manda Carl Froch. 59 x 55 - Froch.

Round 7: El paso sostenido de Froch sigue su curso. Es un avance que marca distancia, pasa de ser de constante a abrumador. Froch, que no es ningún estilista, acaba tirando combinaciones de dos o tres manos que no encuentran respuesta por parte del King Arthur. Pero desde esa natural frustración devienen intentos, cada vez menos frecuentes, por salir del acoso tirando a tontas y a ciegas. No llega a destino y Froch dosifica y lo espera. Gana mientras tanto otro round. 69 x 64 - Froch.

Round 8: Jabs, que abren paso a golpes cruzados, largos y ásperos afirman el dominio del de Nottingham. Manda a voluntad, pero no apura. Espera, anticipa y suma puntos. Froch está muy cómodo en esta distancia y casi no ha recibido ningún golpe claro sobre su rostro. La acción es menor que en otros rounds y Abraham aprovecha para abreviar distancia. Pero no prospera ninguna reacción. Regala tiempo valioso y otra vuelta. 79 x 73 - Froch.

Round 9: La pelea entra en un ritmo pausado, ofrecido por Froch desde la seguridad de su dominio táctico y pocisional. Aunque más parejas las acciones, sigue imponiendo el inglés el paso y la síncopa de lo poco que ocurra. El cruce de algunos directos da una transitoria sensación de entretenimiento. Pero Froch se permite dar algunos intercambios porque restablece su dominio apenas se lo propone. Sigue imperturbado. 89 x 82 - Froch.

Round 10: Las apariencias de alguna chance por la que Abraham se acerque en el tramo final de esta pelea, se dan contra una pared. Desde el comienzo del round hay 25 golpes consecutivos por parte del británico. Muchos son buenos aciertos. Abraham interrumpe esa serie solo por no abandonarse al papelón. Ya no hay convicción en sus movimientos. Abraham se queda, vuelve a intentar, desiste nuevamente y Froch se luce sólido y práctico. 99 x 91 - Froch.

Round 11: La estatura y el largo de brazos han signado el pleito. El rey luce frustrado por la impotencia de ese handicap. 15 golpes seguidos de Froch al principio de la vuelta, colocan el triunfo en el freezer de su esquina. Abraham nunca le llega a inquietar, y Froch se anima a profundizar su tarea con movimientos elegantes, de traslado y buen contragolpe. Un round más. 109 x 100 - froch.

Round 12: Abraham sale enloquecido, a achicar y embarullar, no logra arrear al rival que le imprime más potencia a la vuelta para no ceder posiciones. La zurda de Froch paraliza la enjundia del alemán. Ya no hay ideas, ni claridad, ni empeño. Tampoco tiempo. Y la angustia de Abraham, por verse superado sin remedio, se convierte en fútil reclamo (de qué?) al referee. El referee norteamericano Frank Garza, ha sido discreto y no ha tenido incidencia en los asuntos. Final. 119 x 109 - Froch

Esta vez el fallo oficial resulta unánime, ecuánime y ajustado a lo que ocurrió:
Burt A. Clements 119-109, Oren Shellenberger y Max DeLuca 120-108

Casi un monólogo de parte del que se presentaba con menos credenciales de saber boxístico o estilístico. No impuso su habitual fortaleza, ni su resistencia, ni su carácter ante lo que podía ser una hipotética adversidad. Si "estilos hacen peleas", esta podría haber sido una noche de buen pié para "la Cobra". Si a partir de ahora acrecienta su prestancia para dominar a los rivales y obligarlos a combatir en el terreno donde él decide los tiempos, las pausas y el desarrollo de las batallas, entonces si, podría ser que así, su dura mandíbula y su estámina le aportarían una gran plusvalía, al estilo y a la clase de un boxeador común y del montón, que no tiene tantas luces ni chapas como para brillar del modo en que le vimos hacerlo hoy. Carl Froch es el nuevo campeón supermediano del CMB, por ahora, para sorpresa de medio mundo. Como en los clásicos.

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