Bradley doblegó fácil a Alexander

29 ENE 11 - SilverDome Stadium, EEUU
Devon Alexander vs. Timothy Bradley
WBC + WBO 140lbs - 12 asaltos

por Manuel Blanco (Rapote)

En el SilverDome Stadium de Pontiac, Michigan, unificaron sus títulos de las 140 libras los norteamericanos Devon Alexander "The Great" 21-0 (13ko) y Timothy "Desert Storm" Bradley 26-0-1 (11ko) en choque de invictos por la supremacía de la división.

Alexander, de guardia zurda, 2cm más alto, con 5cm más de alcance y 3½ años más joven que Bradley, diestro.

Alexander tuvo en marzo de 2010 una victoria rotunda sobre el colombiano Juan Urango (KOT8) que hizo que el ambiente boxístico alertara sus pupilas sobre su figura. Pero 5 meses después tuvo una floja actuación ante el siempre complicado Andrej Kotelnik que, a juicio de este cronista, fue favorecida con un fallo extremadamente localista que le dió la victoria (clic aquí para ver la nota).

Bradley tuvo un 2009 activo, con dos victorias (ante Kendall Holt y Lamont Peterson) y un nulo (ante Nate Campbell). Pero hizo sólo una pelea en 2010, en las 147 libras y ante el argentino Luis Carlos "El Potro" Abregú (GPP12).

La suma de KO's de ambos rivales nos posicionó, a priori ante un pleito que sabíamos iba a definirse con el fallo de los jueces...

LA PELEA:

Bradley arrancó seguro, tomó la iniciativa, se adueñó del centro del ring y se hizo cargo de la ofensiva. Situación que sostuvo durante todo el transcurso del combate...

Alexander intentó desde una estrategia defensiva que buscó sustento en el retroceso y el contragolpe de varias manos, que soltó con buena velocidad pero escaso vigor, al compás de sus propios 'gritos'. Como si hubiera buscado impresionar a los jueces con estas acciones, más efectistas que efectivas...

Bradley se concentró en hacer daño a su rival. Y beneficiado por la derecha (en el caso de Alexander por su condición de zurdo recordemos se trata de su mano adelantada) excesivamente baja de "The Great" apuntó muy bien a la zona alta, obteniendo buenos resultados.

Alexander mantuvo sus piernas muy abiertas lo que dificultó su propia estrategia, de accionar en retroceso, ya que se demoraba más en concretar la retirada. Bradley supo sacar ventajas también de este error de Alexander atacando directamente con la derecha en gancho, mano que repitió en corto y rápidamente cada vez que asestó sus primeros envíos.

No tuvo salida el de Missouri ante el californiano que desató, haciendo honor a su mote -"Desert Storm"- una verdadera 'Tormenta del Desierto'...

Y es que Bradley hizo lo que tenía que hacer. Sofocó a Alexander y no lo dejó capitalizar sus ventajas físicas. Además, los únicos golpes sólidos del combate fueron de él.

Promediando la primera mitad del combate hubo un choque de cabezas situación que se repitió, de forma más violenta, en el 10º asalto...

Alexander -que si bien el choque fue accidental él tuvo mayor grado de culpabilidad si hilamos fino- aprovechó el suceso para teatralizar un dolor intenso, al punto que el árbitro -a instancias de la recomendación del médico- decidió poner fin a la pelea.

El de Missouri quiso seguramente buscar el final apresurado del pleito para que la ventaja no se extendiera -Bradley, lejos de mermar su accionar venía 'in crescendo'- y para jugarse a un fallo polémico si es que algún juez había caído ante el embrujo de sus movimientos efectistas...

A las tarjetas entonces, con un 10º que hubo que fallar -cosas de los reglamentos- a pesar de no haberse disputado ni la mitad del mismo...

Los jueces vieron ganar unánimemente a Timothy Bradley por 97-93, 96-95 y 98-93. A Tom Miller, tal el nombre del que falló 96-95, deberían prohibirle de por vida fallar otra pelea de boxeo.

Mi tarjeta marcó 99-93. Sólo vi ganar a Alexander -o mejor dicho "perder a Bradley"- el 7º capítulo mientras que en el 10º fallé 10-10 ya que no hubo ni tiempo de inclinar la balanza a uno u otro lado.

La pelea fue técnicamente rica, con alternativas interesantes pero con un desenlace abrupto y un desarrollo repetido y repetitivo que la convirtió en un espectáculo pobre.

Alexander, pelea tras pelea, confirma que su victoria ante Urango fue un "oasis" en el desierto de su carrera... Claro que hablamos de un púgil que el mes que viene cumple 24 años y todavía tiene mucho para dar. Pero de momento creo que va defraudando con cada presentación.

Bradley, lució como un púgil experimentado con sus cortos -para los nuevos tiempos que corren- 27 años, aplomado, preciso, rápido. Y con una condición física inmejorable. A todo esto le sumó una actitud poco conservadora, de ir siempre a buscar la pelea, a robarse el protagonismo y quedarse con todo.

Khan, campeón de la WBA, podría ser la próxima unificación para Bradley -ahora campeón WBO y WBC- en una división que se pone caliente y en la que Argentina tiene dos exponentes dentro del Top-10 como Marcos René Maidana y Lucas Matthysse. Esperemos...

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